- ¡Peligro de caer en populismo!
Guillermo Pimentel Balderas
En mayo de 2021, escribí que había el peligro en México de caer en el populismo y que existía la posibilidad de que el gobierno de la “Cuarta Transformación” y su partido Morena persistieran con su enfermedad por el poder.
Insistimos en que la historia es canija y pondrá en su lugar a los protagonistas o actores no solo políticos de hoy que, serán los héroes o villanos del mañana. El tiempo pondrá en su lugar a todos. Mientras tanto, está en juego este 2 de junio el futuro de los mexicanos y del país. Existe la alerta de que triunfe un gobierno que, de entrada, no permitiría el dialogo y mucho menos distintos modos de opinión.
En tanto, en un viaje por la historia universal y desentrañar algunos paisajes históricos (de libros y diarios del mundo), para darnos cuenta como fueron exhibidos personajes que abusaron de su poder en perjuicio de las poblaciones del orbe: Benito Mussolini y Adolfo Hitler, sin excepciones.
¿Popularidad y poder? Hace tres años, anote como la empresa Deutsche Welle (DW), cadena de Alemania para el extranjero, con independencia periodística, publicó en 2010 un artículo de una exposición en el Museo de Historia alemán que, intento descifrar el enigma de la popularidad de Adolfo Hitler y, explicar por qué el dictador tuvo un respaldo tan fuerte y prolongado de la población.
Asimismo, investigue que la Revista Latina de Comunicación Social (Canarias, España), describe –en un trabajo con el título: La prensa en el Tercer Reich: la información, prisionera del nazismo”-, de como la información de ese momento fue prisionera del nazismo.
En 2010, se exhibió la muestra que se tituló: “Hitler y los alemanes”, subtitulada: “Nación y crimen”, con un total de 600 objetos y alrededor de 400 fotografías y carteles y que, por primera vez, ésta demostración pretendió comprender la popularidad del dictador durante el Tercer Reich.
(https://www.google.com/search?client=firefox-b-d&q=hitler+y+su+popularidad).
Se destaca que según el curador (de la obra) Hans-Ulrich Thamer, no tenía en realidad ningún atributo –Hitler- que no fuera el de orador y agitador. Puntualiza: “El aura carismática que se creó en torno a su figura se debió a las expectativas que depositó en él la población en un momento en el que Alemania atravesaba una profunda crisis económica en el período de entreguerras”.
El poder que alcanzó Hitler, agrega la publicación española, no se explica por sus cualidades personales, sino por las condiciones políticas y sociales y los efectos psicológicos que esa situación provocó en la población alemana.
“La población buscaba un chivo expiatorio al que pudiera echar la culpa de su miseria, lo que también les ofreció Hitler, estigmatizando a judíos, izquierdistas y luego a gitanos, homosexuales y otros grupos considerados como extraños a la sociedad”, apunta.
Ahora bien, en Revista Latina de Comunicación Social, ((https://www.redalyc.org/pdf/819/81933409.pdf), especifica: “En 1933, Hitler conseguía la ascensión al poder por vías totalmente legales que, para ello, se sirvió de las frustraciones de los alemanes para presentarse como el único capaz de reparar esas insatisfacciones”.
Pero, pronto convertiría a la República en un régimen totalitario. Desde el punto de vista político, asumió todo el poder, acabó con la oposición (tanto la exterior como la del propio partido) y convirtió a Alemania en un estado unitario y centralizado.
Para alcanzar este poder (y posteriormente mantenerlo), Hitler utilizó a la prensa y “es así cómo la propaganda va a desempeñar un papel fundamental en el desarrollo y consolidación del nazismo. Sus resultados hacen que se hable de la sociedad alemana de los años 30 y 40 como de una sociedad hipnotizada».
¿Coincidencias con lo que estamos viviendo hoy en México? ¿El tiempo “sabio y bueno” definirá nuestra historia? ¿Héroes o villanos?
Dice mi abuelita: ¡Qué lástima me da la sociedad idiota!















