El SARS-CoV-2 causante de la actual pandemia de coronavirus se propaga y contagia al inhalar aerosoles cargados con partículas virales que pueden acumularse y permanecer en el aire durante horas, algo que también ocurre con otros virus respiratorios como la gripe, el MERS-CoV, el sarampión o los rinovirus que causan el resfriado común.

Es una conclusión importante porque desde el siglo pasado se creía que los virus respiratorios (también el SARS-CoV-2) se propagaban a través de superficies contaminadas o con las gotitas que las personas infectadas expelían con la tos o los estornudos, una teoría que no explicaba ni los numerosos eventos de superdifusión observados en esta pandemia, ni las grandes tasas de transmisión y contagio detectada en interiores.

El SARS-CoV-2 causante de la actual pandemia de coronavirus se propaga y contagia al inhalar aerosoles cargados con partículas virales que pueden acumularse y permanecer en el aire durante horas, algo que también ocurre con otros virus respiratorios como la gripe, el MERS-CoV, el sarampión o los rinovirus que causan el resfriado común.

Es una conclusión importante porque desde el siglo pasado se creía que los virus respiratorios (también el SARS-CoV-2) se propagaban a través de superficies contaminadas o con las gotitas que las personas infectadas expelían con la tos o los estornudos, una teoría que no explicaba ni los numerosos eventos de superdifusión observados en esta pandemia, ni las grandes tasas de transmisión y contagio detectada en interiores.

Además, en todos los eventos de superdifusión, los casos se produjeron al inhalar el aire de una misma habitación de lugares muy concurridos en los que permanecían una hora o más, que estaban mal ventilados y en los que los cubrebocas se usaban mal o no se usaban.