«El COVID-19 está creando una nueva pobreza laboral y que inevitablemente golpeará a estados con desigualdad, como Guerrero, Oaxaca y Chiapas.
También se debe considerar que se acerca la temporada de gastos escolares y las familias al no tener solvencia económica puede haber una deserción escolar.
Asimismo, algunas de estas familias rentan la casa, por lo tanto, está el riesgo de no solamente verse afectados por pobreza laboral, sino también de vivienda”.
Este es el análisis de José Ignacio Martínez Cortés, coordinador de LACEN-UNAM y profesor del CRI-FCPyS en EME/EQUIS.














