En la construcción del tren interurbano México-Toluca se incurrió en la realización de pagos indebidos por 586.1 millones de pesos y la mala planeación del proyecto ha incrementado el gasto de las obras complementarias, reportó la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Señaló que el costo total del proyecto registra un incremento considerable, pues en 2013 se había estimado una inversión de 33 mil 471.8 millones de pesos y al cierre de 2018 el monto proyectado es de 61 mil 763.6 millones de pesos.
Como parte de la revisión de la Cuenta Pública 2018, la ASF llevó a cabo dos auditorías al proyecto, la primera a las obras complementarias que están a cargo de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) y el Gobierno de la Ciudad de México, y la segunda a la construcción del Túnel Ferroviario del Portal Poniente.
En el caso de la obras complementarias, indicó que se hizo un mal trazado del proyecto que obligó a hacer uno nuevo en el pueblo de Santa Fe y esto incrementó el costo en 42.3 por ciento, pues pasó de 9 mil 433.8 millones a 13 mil 334.8 millones de pesos.













