China concluyó este jueves la construcción de un segundo hospital para aislar y tratar a los enfermos del coronavirus que ya ha matado a 565 personas y sigue diseminándose, trastorna los viajes y la vida cotidiana de la gente.

De acuerdo con las autoridades, se suministrará una nueva droga antiviral a un grupo de gente y comenzó el traslado de personas con síntomas leves del coronavirus a hospitales improvisados en centros deportivos, salas de exposición y otros espacios públicos.

El hospital nuevo se inauguró días después que otro centro médico con mil camas con salas prefabricadas y cuartos de aislamiento empezó a recibir enfermos.

Bajo el nombre Leishenshan (Montaña del Dios Trueno), el hospital fue construido en 10 días y cuenta con mil 500 camas y capacidad para dos mil trabajadores médicos, de acuerdo con la agencia Xinhua.

El sistema de salud pública de la ciudad de Wuhan, donde se detectó por primera vez el brote en diciembre, está abrumado por los millares de enfermos.