• Conade premiará cada presea tras el récord de 407 medallas de México

Carlos Lara Moreno

La Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) modificará su esquema de estímulos económicos para premiar cada una de las medallas obtenidas por atletas mexicanos y sus entrenadores, luego de que México alcanzó una cosecha histórica de 407 preseas en los Juegos Centroamericanos y del Caribe.

El director general de la Conade, Rommel Aghmed Pacheco Marrufo, informó que la decisión fue tomada después de conversar con la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y representa un cambio respecto del mecanismo mediante el cual normalmente se reconocía económicamente sólo la presea de mayor jerarquía conseguida por cada deportista.

“Cuando los atletas consiguen medallas en Juegos Centroamericanos, Panamericanos, Olímpicos o mundial son acreedores a beca y también a un estímulo económico por medalla”, explicó.

Sin embargo, detalló que hasta ahora “por lo regular solamente se premia una medalla, la mejor medalla que obtengan”.

Pacheco aseguró que la mandataria federal planteó ampliar los estímulos a todos los resultados. “Hablando con la presidenta me dice: ‘Yo creo que deberíamos de premiar todas las medallas’”.

“La sorpresa es que tanto para los atletas como para los entrenadores se les van a premiar todas las medallas obtenidas”, anunció.

México hace historia con 407 medallas

La medida cobra relevancia después de que la delegación mexicana cerró su participación con 407 medallas: 167 de oro, 125 de plata y 115 de bronce, resultado que la Conade calificó como la mejor actuación de México en la historia de la justa regional.

En total, 493 atletas mexicanos subieron al podio y 91 consiguieron tres o más preseas. Las mujeres encabezaron la cosecha nacional con 198 medallas, incluidas 83 de oro.

México obtuvo preseas en 50 deportes y consiguió al menos un oro en 35 disciplinas.

“Esta fue la mejor participación de nuestro país en toda la historia de los Juegos”, sostuvo Pacheco.

El clavadista y medallista olímpico Osmar Olvera Ibarra consideró que las cifras representan un arranque alentador del ciclo que desembocará en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

“Es un gran inicio de ciclo. Romper ese récord, llegar a 407 medallas, tener más de 160 medallas de oro… se rompió el récord”, afirmó.

Olvera advirtió que detrás de las preseas existe una estructura que rebasa el trabajo individual de los competidores.

“Ningún trofeo ocurre de casualidad. Cada atleta que hoy sube al podio representa una historia de esfuerzo y de muchas personas que han trabajado a su lado”, señaló.

El clavadista agradeció el respaldo institucional y consideró que los resultados elevan las expectativas para los próximos compromisos internacionales.

“Hoy México nos está demostrando que sí se puede. Se puede soñar en grande, se puede trabajar por esos sueños y se puede poner a nuestro país en lo más alto”, enfatizó.

Becas, campamentos y más de mil millones de pesos

Pacheco sostuvo que el resultado fue acompañado por una inversión superior a mil millones de pesos durante las etapas de preparación y clasificación, mediante becas, competencias internacionales, campamentos, concentraciones y adquisición de equipo especializado.

Adicionalmente, se destinaron 60 millones de pesos al Comité Olímpico Mexicano para cubrir requerimientos de la delegación, entre ellos uniformes y boletos de avión.

El entrenador de ciclismo Edmundo Porfirio Alpizar

Basurto, quien habló en representación de los entrenadores mexicanos, atribuyó parte del desempeño a esas condiciones.

“Su confianza se transformó en becas, en equipamiento, en campamentos de preparación y en la tranquilidad de saber que no estamos solos en esta competencia”, expresó.

Alpizar sostuvo que las 407 preseas reflejan lo que puede conseguir el deporte nacional cuando el talento cuenta con recursos para desarrollarse.

“Con estas 407 medallas demostramos que cuando el talento de los jóvenes se combina con el respaldo real y digno de sus autoridades, México no tiene límites”, afirmó.
“México tiene talento y corazón”

La boxeadora Guadalupe Sherlyn ‘Lupita Dinamita’ Torres Tavares destacó, por su parte, que los resultados no pueden explicarse únicamente a partir de las medallas, sino por el proceso personal y familiar detrás de cada atleta.

“Detrás de una medalla hay horas de entrenamiento, hay cansancio, sudor y lágrimas, incluso hasta miedo, pero también hay una familia que está presente, que está ahí”, expresó.

Torres sostuvo que el deporte también constituye una herramienta de formación. “El boxeo forma campeones, forma personas, pero sobre todo nos enseña disciplina, respeto, nos hace tener carácter”.

La pugilista consideró que México cuenta con condiciones para seguir incrementando sus resultados internacionales, aunque recalcó la responsabilidad individual de cada deportista.

“Tenemos todo lo necesario para nosotros llegar lejos; ya eso depende de nosotros, qué tanto queramos esforzarnos para lograr lo que anhelamos”, dijo.
“México tiene talento, México tiene mucho corazón”, sentenció.

Ejército destaca disciplina detrás de las preseas

Los resultados también alcanzaron al deporte militar. Fernando Parroquín, integrante del equipo de equitación de la Secretaría de la Defensa Nacional, destacó el desempeño de los jinetes militares y el trabajo colectivo detrás de las medallas.

“Después de haber representado a nuestro amado México y al Instituto Armado en lo más alto en estos Juegos Centroamericanos, escuchar el Himno Nacional ha sido el honor más grande”, expresó durante el encuentro encabezado por Sheinbaum.

Parroquín subrayó que en el deporte ecuestre los resultados dependen de una estructura particularmente amplia.

“En el deporte ecuestre el éxito jamás es individual. Estas medallas le pertenecen también a nuestros caballos, a los caballerangos, médicos veterinarios, entrenadores y compañeros de equipo”, afirmó.

El militar sostuvo que la formación castrense aportó valores fundamentales para competir: “Formar parte de esta gran institución nos ha inculcado a todos los jinetes militares los valores de lealtad, patriotismo y disciplina”.

Lima 2027 y Los Ángeles 2028, los siguientes objetivos

Tras la cosecha centroamericana, la Conade enfocará ahora sus recursos y programas en el siguiente tramo del ciclo deportivo: los Juegos Panamericanos de Lima 2027 y los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.

Para Osmar Olvera, las 407 medallas deben asumirse como un punto de partida y no como el cierre de un proceso.

“Esto nos da mucha ilusión y mucha motivación para llegar a Los Ángeles de la mejor forma”, afirmó.

Pacheco coincidió en que el desafío será convertir el récord regional en resultados en escenarios de mayor exigencia.

“Después de haber hecho historia viene el reto de superarla. El siguiente objetivo ya está enfrente de nosotros: Lima 2027 y después Los Ángeles 2028”, concluyó.