Contrario a lo ocurrido en ediciones pasadas, cuando electrodomésticos, pantallas y gadgets atrajeron a los consumidores, la compra de libros fue el punto de partida para El Buen Fin 2019.

En una conocida liberaría, ubicada al sur de la capital mexicana, llegaron antes de la mediana noche los titulares de las secretarías de Hacienda y Crédito Público (SHCP), de Economía (SE) y del Servicio de Administración Tributaria (SAT) Arturo Herrera, Graciela Márquez y Margarita Ríos-Fargat para adquirir varios libros con su respectivo descuento.

Los funcionarios resultaron unos amantes de la literatura, pues arribaron antes de la medianoche para recorrer los pasillos de la librería y elegir algunos títulos que -comentaron- leerán en sus tiempos libres y fuera de sus actividades de la administración pública.

Si bien Herrera Gutiérrez fue el penúltimo en llegar a la cita, realizó la primera compra con tarjeta de crédito y adquirió libros para él y otros más para regalo.

“El Vendedor del Silencio”, de Enrique Serna; “Amuleto”, de Roberto Bolaño, y “Tokio blues”, de Haruki Murakami, fueron algunos de los ejemplares que adquirió el encargado de Hacienda, quien recordó que 66 por ciento de la demanda agregada está hecha por el consumo.