Rafael Lulet

El Gran Premio de Mónaco, fue con demasiadas sorpresas, donde parecería haberse definido un ganador como lo pudo ser el Pole Man, Charle Leclerc, quien tenía todo para salir campeón, y más en casa, no lo logró, la lluvia, hizo retrasar por más de 30 minutos la salida programada en ese circuito, y después de dos relanzamientos por los jefes de carrera, hicieron una competencia muy impredecible, donde pronto Red Bull se pondría tan cerca de la batalla de la P1.

Ya desde el sábado en la qualy, se veía aspectos extraños, una bandera roja en la Q3, daba por terminada la sesión provocada por Sergio Pérez, con esa vuelta previa a la entrada del túnel del Casino, colisionando detrás suyo, Carlos Sainz y Fernando Alonso, dejando como ganador de la Pole a Leclerc, colocándolo en la Posición uno, detrás Sainz y en tercero a Checo “Pérez” en el punto de salida de la carrera del domingo.

En el momento de la contienda, después de la vuelta 15, pocos se atrevían a cambiar neumáticos por lo mojado de la pista, hasta que Pierre Gaslie, intenta hacerlo con éxito, pero pese a eso, ni una escudería quiso arriesgarse, cuando de repente se escucha un mensaje de radio del piloto mexicano de Red Bull, sugiriendo el cambio por haber visto posibilidades de ello, para algunas vueltas después se le ordenara visitar pits, y realizar el cambio de llantas con resultados favorables, logrando una vuelta de 1.25 Segundos, fuera de lo calculado por Ferrari, quien ordenó a Leclerc pasar por el Pitstop y realizar el reemplazo de engomados, Sainz, no quiso y se quedó en carrera.

Con la estrategia puntal y atinada de Red Bull, lograron colocar a Checo Pérez en la posición uno, en el siguiente cambio de llantas, donde sí entró Carlos Sainz, Ferrari tuvo complicaciones, primero había llamado a sus pilotos a visitar los Pits, pero cuando el Español Entró, ordenaron por radio al monegasco quedarse en pista pero fue demasiado tarde, porque ya estaba detrás de su compañero esperando el cambio de engomado, ocasionando perder tiempo y no solo eso, sino también la posición, como consecuencia, derivó colocar a Max Verstappen en la P3.

En las últimas vueltas, ya recortándolas por la FIA, con la aplicación del reglamento debido a cumplirse las 3 horas, se tenía a un Checo Pérez, en primer lugar, seguido por Carlos Sainz, posteriormente Max Verstappen y en cuarto a Charles Leclerc, donde este último no podía creer lo sucedido, de arrancar el GP de Mónaco en primer lugar iría a terminar en cuarto, por las malas decisiones del equipo Ferrari, Sainz por su cuenta por no haber querido entrar la primera vez en al cambio de engomados, logró posicionarse en la segunda plaza, detrás de Pérez, y en la recta final, el piloto de Red Bull, sufría los embates del Madrileño, quien no pudo lograr que cometiera un error para quitarle el liderazgo y con ello la máxima presea.

Al final el mexicano alcanzó llegar a meta y con ello a su primer lugar en Mónaco y su tercero en su carrera, quedando Carlos Sainz con un poco de molestia en el segundo y en tercer lugar Max Verstappen, quien no tuvo mucho ritmo ni en la qualy, ni tampoco en carrera, pero gracias a las estrategias acertadas del equipo Red Bull, lograron posicionarlo para llegar al podio.