Para evitar un rebrote de Covid-19 durante las celebraciones del Día de Muertos, el gobierno de Coahuila emitió medidas preventivas y se declaró en sesión permanente para atender cualquier emergencia.
El gobernador Miguel Ángel Riquelme Solís ordenó el cierre de todos los panteones en los 38 municipios y prohibió festejos por Halloween durante el fin de semana.
No se permitirán reuniones numerosas en fincas, domicilios particulares, recintos sociales, comercios, bares y restaurantes. “A partir de hoy habremos de reforzar protocolos y endurecer las medidas de control y otras más que ya se implementaron en otros municipios y las campañas de concientización”, anunció el gobernador.
Riquelme también pidió a los padres de familia que no dejen salir a sus hijos a pedir “calaverita”. “Aunque es tradicional que los menores toquen las puertas de sus vecinos para que les den dulces o fruta, por la emergencia sanitaria no deben andar en la calle”, comentó el mandatario.













