Autoridades de Nuevo León clausuraron una fiesta clandestina en la que se encontraban más de 300 menores de edad.

La Secretaría de Seguridad Pública de San Pedro Garza García recibió la noche del 28 de noviembre un reporte de ruido por música.

Oficiales se movilizaron al Fraccionamiento San Patricio, sin hallar el sitio referido.