Bernardo López

Existen diversas maneras de caer en fraudes mediante códigos QR, por los cuales los delincuentes, en el menor tiempo posible, sustraen la mayor cantidad de datos sensibles, para luego saquear las cuentas bancarias o sustraer información de su víctima. +

En redes sociales se puede ver cómo criminales sustituyen el código QR de locales establecidos, pósteres, anuncios, menús de restaurantes, ventanas emergentes o correos electrónicos en la red, por uno malicioso que contiene una URL programada para suplantar la identidad del usuario en cuanto ingresa al portal de su banco o a alguna de sus redes personales.

Los cibercriminales pueden adoptar una de estas dos tácticas: A corto plazo (máximo de un día) consiste en aprovechar las credenciales de ingreso para robar la mayor cantidad de dinero e información en el menor tiempo posible; y en un plazo extendido se usa en reunir un elevado volumen de información durante semanas o meses, para después saquear las cuentas bancarias, extraer información o imágenes.

La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Ciudad de México, a través de la Unidad de Policía Cibernética, emitió una alerta sobre fraudes durante las compras en plataformas digitales, pues ha detectado un incremento significativo en los intentos de estafa digital, especialmente a través de sitios falsos, mensajes fraudulentos y suplantación de identidad de tiendas y bancos.

Aunque en esta temporada se fomenta la compra en línea, los mexicanos prefieren adquirir productos mediante el efectivo, refieren los “Resultados de estudios cuantitativos y cualitativos sobre efectivo 2024”, divulgados por el Banco de México (Banxico), en el cual se señala que el 96% de la población respondió que acostumbra usar dinero físico.

Dicha cifra es superior a la reportada en el mismo lapso del 2023, seis puntos porcentuales más, cuando fue de 88 por ciento. Mientras el 23% respondió que usa la tarjeta de débito para pagar, es decir, una cifra mayor a 17% del cuarto trimestre del 2023.

Las personas se ven motivadas a usar el efectivo porque lo consideran más práctico, fácil y rápido, debido a que las opciones digitales no son opciones confiables para las transacciones, pues los criminales tienen mayor facilidad de sustraer los datos personales.

Ni siquiera el Bitcoin es una apuesta segura pues cualquier gobierno podría decretar ilegal la posesión de esos datos, como en Estados Unidos en la década de los 30’s del siglo pasado, cuando prohibió la tenencia de oro y decomisó a los ciudadanos sus activos auríferos, para dejar que el dólar fuera el intermediario hegemónico de las transacciones. Existe el riesgo que con las criptodivisas o el dinero digital nos encaminemos más rápido hacia el esclavismo digital.