• El heredero de Baco fue liberado del Reclusorio Sur; confió en la justicia y en el papel que realizarán los jueces en esta nueva etapa de su juicio

Judith Sánchez Reyes

El empresario estadounidense John Ulrich-Sass, heredero de la empresa de útiles escolares BACO, fue liberado del Reclusorio Sur después de que un juez cambiara la medida cautelar de prisión preventiva a libertad condicional.

Ulrich-Sass había estado encarcelado durante 8 meses acusado de administración fraudulenta por su hermano Edgar Ulrich.

La Juez de Control, María Milagros Pérez Ruiz, determinó que no había elementos para que siguiera privado de su libertad en el Reclusorio Sur, por lo que podría continuar el proceso en prisión domiciliaria.

Al salir de la cárcel, de manera breve el empresario expresó que su liberación fue fruto de la verdad, que se impuso sobre la injusticia.

Además, confió en la justicia y en el papel que realizarán los jueces en esta nueva etapa de su caso.

Por su parte, la defensa legal de Ulrich – integrada por los abogados: Ángel Echagaray Baca y Alberto Guinto Alonso –
explicó que el juez determinó que el delito no ameritaba prisión preventiva, lo que permitió su liberación el pasado 2 de abril.

«Confiamos en que el proceso retome el cauce justo que desde un inicio debió tener», apuntó Echegaray Baca.

Mientras tanto, Guinto Alonso, destacó que el apoyo consular que recibió John Ulrich como ciudadano estadounidense fue crucial para que se diera su liberación, otorgada luego de que enviara una carta al presidente Donald Trump solicitando su intervención.

Los especialistas en Derecho consideran que este caso marca un precedente importante en cuanto al apoyo consular a ciudadanos estadounidenses en el extranjero.

“Este es un caso que demuestra la importancia de la protección consular y la necesidad de garantizar un proceso justo y transparente».

Antecedente

Semanas atrás los abogados defensores denunciaron a PerspectivasMx
irregularidades procesales y la posible corrupción al interior del Tribunal de Justicia de la Ciudad de México, “se venden combos penales que incluyen orden de aprehensión y prisión preventiva justificada”.

Tras estas revelaciones, esta casa editorial las planteó y cuestionó a la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo si este caso no generaría alguna tensión con el gobierno de Estados Unidos, ya que John Ulrich había pedido su apoyo para que revisaran su caso.

“Tú ya defines que es un caso injusto”, comentó la mandataria federal.

—No, así lo maneja la propia defensa, respondimos.

“Habría que escuchar la versión del Tribunal de Justicia de la Ciudad de México, porque la defensa, evidentemente, va a defender a su cliente, porque está defendiendo a la persona, (pero) hay que escuchar la otra versión, hay que preguntar al Tribunal de la Ciudad de México por qué ésta persona esta detenida, porque probablemente denuncia que hay corrupción, pues tiene que demostrarse, no hay que tomarlo que es así, y escuchar la otra versión para poder tomar una opinión”, agregó en la conferencia matutina del pasado 30 de abril.

Pese a la recomendación de la presidenta de México y la liberación de John Ulrich, el Tribunal de Justicia de la Ciudad de México, bajo la batuta de Rafael Guerra, hasta el momento no emitido posicionamiento alguno.

Los Datos

La liberación de Ulrich ha generado reacciones en la opinión pública y en la comunidad empresarial.

Algunos consideran que este caso es un ejemplo de la corrupción y la impunidad en México, mientras que otros ven en él un triunfo de la justicia y la defensa de los derechos humanos.

El caso sigue siendo investigado, y se espera que se determinen las responsabilidades correspondientes.

Mientras tanto, John Ulrich ha sido liberado y podrá continuar su proceso, pero en libertad.