Entre los años 2007 y 2009 el Gobierno de Estados Unidos ingresó de manera ilegal más de dos mil armas de fuego a México, hecho que a decir del expresidente Felipe Calderón “fue un operativo secreto” desconocido para su Administración.

A través de su cuenta de Twitter, el exmandatario rechazó que su gobierno haya acordado el operativo ‘Rápido y Furioso‘, por el contrario “exigió firmemente al Gobierno de Estados Unidos detener el tráfico de armas que llegaban a los criminales”.

Calderón Hinojosa explicó que ante la insistencia, el Gobierno estadounidense aceptó tomar acciones en la materia. Ejemplo de ello fue recolectar y generar evidencia judicializable para detectar, detener y llevar a juicio a los traficantes de armas.

Dentro de tal acción, Estados Unidos introdujo detectores electrónicos en armas comercializadas en la frontera para rastrear su movimiento y actuar contra los culpables, no obstante, la situación se salió de control.