«El aumento del 20 por ciento al salario mínimo, que pasará de 102.68 a 123.22 pesos diarios, provocará un incremento en el ingreso laboral que aumentará el gasto monetario corriente de los hogares y en el bienestar de las familias, lo que impactaría en el consumo privado.
No obstante, debe blindarse la seguridad y brindarse confianza para intensificar la capacidad física instalada empresarial (que está en 63/100) y con ello elevar la productividad de las unidades económicas ya que si no multiplica su producción tendrá pérdidas, debido a que absorberá esa alza salarial sin ventas, impactando en la inversión fija bruta y puede acrecentar la tasa de desempleo».
Este es el análisis de *José Ignacio Martínez Cortés,* coordinador de *LACEN-UNAM* y profesor del *CRI-FCPyS* vía *Notimex*













