Bernardo López
Ni el fin de semana largo por el 21 de marzo, ni las vacaciones de Semana Santa provocaron un aumento en los contagios de SARS-CoV-2, y los enfermos de coronavirus no variaron, con lo que se desmienten todos los argumentos sobre la pandemia y la emergencia sanitaria.
El aumento de la radiación solar y las temperaturas han sido los factores que han provocado que el coronavirus no sea un peligro; los argumentos del incremento de los contagios por las reuniones, las fiestas y los viajes de vacaciones no se pueden sostener.
En la Ciudad de México, en las dos últimas semanas de marzo se registraron: un día con 23, un día con 24, dos días con 25, un día con 26, un día con 27, dos días con 28, cuatro días con 29, un día con 30, y un día con 31 grados, fechas en que hubo un fin de semana largo. En lo que va de abril, se han registrado: un día con 23, un día con 24, un día con 25, tres de 26, dos de 27, cinco de 28, seis de 29, y cuatro de 30 grados, días en los que se realizaron las vacaciones de Semana Santa.
Todos aquellos que deseaban una tercera ola, para justificar las violaciones a los derechos constitucionales y derechos humanos, se quedaron sin argumentos; ni los cubrebocas, la sana distancia ni el encierro son medidas que sirvan para combatir el coronavirus; únicamente el lavado de manos es efectivo.
El Gobierno de la Ciudad de México debe ya levantar la emergencia sanitaria, puesto que las variaciones atmosféricas -calor/frío/radiación solar- son las que dictan un aumento de infecciones del coronavirus, como la influenza o la gripe común, además que la jefa de Gobierno ha declarado que no existen elementos que indiquen una tercera ola.
Otro dato que muestra que los argumentos de la emergencia sanitaria no se sostienen es la extraña baja de casos de influenza en el país, pues en la temporada actual únicamente se han reportado dos casos de influenza y un caso de AH1N1, de los cuales uno terminó en deceso, de acuerdo a los datos del Informe de la Temporada de Influenza Estacional 2020-2021, que emite la Subsecretaría de Prevención y Promoción de la Salud y la Dirección General de Epidemiología ¡Casualidad! Datos que Hugo López-Gatell no ve ni analiza.
Esperemos que no estén confundiendo la influenza con el Covid-19. Ya es hora de que a las personas que fallecieron por coronavirus o que se presume la enfermedad se les practique la necropsia y despejar dudas.
La pandemia se sostiene en alfileres, pues, aunque existe un aumento de casos en países de Sudamérica, esto se debe a que en esa región se encuentran en temporada de otoño y se dirigen al invierno, por lo tanto, hace más frío y la radiación solar es menor.
Todas estas razones tampoco justifican una vacunación de toda la población, pues las personas jóvenes tienen un sistema inmune sólido, donde el SARS-CoV-2 no tiene posibilidades de replicarse y de enfermar, al menos que presenten una comorbilidad, pero los casos son mínimos.














