David Eduardo Hidalgo Ramírez 

A «la promoción y mantenimiento del mayor grado de bienestar físico, mental y social de los trabajadores en todas las ocupaciones mediante la prevención de las desviaciones de la salud, control de riesgos y la adaptación del trabajo a la gente, y la gente a sus puestos de trabajo», se le llama salud ocupacional, definida así por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

No obstante, es importante considerarla como una entidad multidisciplinaria en la que convergen el estado óptimo del bienestar físico, mental y social de todas las personas que forman parte de un equipo de trabajo; algo muy distinto a lo que en México de le ha llamado: Prevención de Riesgos.  

Pero, ¿cómo disminuir las enfermedades y los accidentes asociados al entorno laboral en el que nos desempeñamos? Primero es importante identificar qué enfermedades son las que padecen los trabajadores y que según la Comisión Consultiva Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (COCONASST) son: enfermedades infecciosas y parasitarias, cánceres de origen laboral, enfermedades del sistema circulatorio, de la sangre y órganos hematopoyéticos, trastornos mentales, enfermedades del sistema respiratorio, enfermedades del sistema digestivo, enfermedades de la piel y tejidos subcutáneos, enfermedades del sistema osteomuscular y del tejido conjuntivo, intoxicaciones, enfermedades del ojo y del oído y enfermedades de endocrinología y genito-urinarias. Es evidente que la salud de los trabajadores se ve mermada tanto por factores físicos y psicológicos, así como por factores tecnológicos. 

Para reducir el ausentismo laboral por motivos de salud, el empleador tiene la obligación de mantener un entorno laboral sano, lo que no sólo se verá reflejado favorablemente en las finanzas de la empresa, ya que tendrá un efecto positivo directo al contar con trabajadores que cuentan con su máximo potencial para poder desempeñarse de forma satisfactoria. Es importante que el empleador comprenda la importancia de invertir en la remodelación de los espacios de trabajo, con la finalidad de que se incorporen elementos indispensables para la prevención de enfermedades.  

Psicológicamente, cuando un trabajador se desempeña en un entorno favorable, su compromiso aumenta y el interés de hacer aportaciones que contribuyan al éxito de la empresa, se concibe sobre una base sólida que repercutirá en una reducción del ausentismo, menor rotación del personal y la reducción de errores. 

La Confederación Mundial de Medicina Integrativa, Tradicional, Complementaria y Educación en la Salud (COFEMITES), ofrece asesoría para la evaluación del entorno laboral que las empresas ofrecen a sus trabajadores, con la finalidad de que la salud ocupacional se convierta en ese conjunto de actividades que permitan el fomento, consolidación y mantenimiento de un espacio holístico en el que se eviten alteraciones al bienestar integral de las personas; teniendo como base las leyes de la naturaleza que a lo largo de nuestra existencia nos han demostrado la gran importancia que representa para el ser humano esa conexión innata que debe imperar con el ecosistema y, contribuir a revertir las causas que originan el incremento de padecimientos que se originan en nuestra área de trabajo.