Pedro Flores
En tanto que se reconoce que el problema migratorio ha rebasado a México y EU y AMLO Plan de Desarrollo Integral para atender las causas “de raíz” de la migración de esta región, con la colaboración los países de centro y sud américa involucrados en este problema, en México se viola diariamente el Artículo 30 de la Constitución, que señala que: “Son mexicanos por nacimiento, los que nazcan en territorio de la República, sea cual fuere la nacionalidad de sus padres.”
Ninguna autoridad mexicana, incluyendo al Instituto Nacional de Migración tiene un registro de la cantidad de niños hijos de migrantes Venezuela, Honduras, Guatemala, Ecuador o Haití han nacido en territorio nacional y por ende, son mexicanos por nacimiento y tienen derechos como tales.
El desconocimiento de nuestras leyes, es aprovechado por nuestras autoridades para realizar “olvidos” de este nivel y maneja la información política como un distractor para hacer olvidar al pueblo situaciones como la del pasado 27 de marzo en la Estancia Provisional de Ciudad Juárez, Chihuahua, donde en un incendio de 68 migrantes, murieron 39 y 29 resultaron lesionados, y hasta el momento nadie sabe los resultados de la investigación ni el destino real de los difuntos y quemados.
Lo anterior sólo confirma lo expresado por la senadora Gina Cruz Blackledge, presidenta de la Comisión de Relaciones Exteriores América del Norte, quien señaló que existe una criminalización de la migración, las violaciones reiteradas de los derechos humanos por parte de autoridades mexicanas y la ineficaz lucha contra organizaciones criminales dedicadas al tráfico de personas.
También, refirió que el despliegue de la Guardia Nacional ha tenido consecuencias adversas en materia de política migratoria, ya que ésta carece de protocolos para la atención de migrantes y de formación en materia de derechos humanos, migración, asilo y refugio.
Además, la Guardia debería estar al servicio de la seguridad interior y no para actuar como muro y barrera para contener migrantes”, concluyó. La migración, tanto en el norte como en el sur del país, se ha convertido en otro flanco débil para el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien debe dar un golpe de timón en materia migratoria y garantice una migración ordenada, segura, regular y respetuosa de los derechos humanos.
México está sentado sobre una bomba de tiempo, que en cualquier momento puede estallar ante la agudización de la crisis migratoria actual, advierte José Mario Sánchez Soledad, consejero delegado de migración de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
Y señaló que en Ciudad Juárez en estos momentos hay entre 12.000 y 14.000 migrantes en situación de calle; la mayor parte de la atención al problema humanitario la está dando la comunidad, a través de una serie de comedores y refugios que se han instalado para dar respuesta a una crisis migratoria que corresponde al gobierno federal atender.
El cierre temporal del Puente de las Américas que comunica a Ciudad Juárez con El Paso, Texas, genera pérdidas por 35 millones de dólares diarios y de extenderse podría provocar paros en las maquiladoras, alertó la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex).
El problema migratorio en la frontera del norte del país ya provocó un fuerte impacto, sin contar que se mantienen varados 1,500 camiones de carga en esa frontera lo que afecta la cadena de suministros y distribución de mercancías entre México y Estados Unidos. Al día, México gasta 620 por cada migrante, según un artículo de Capital México, sin embargo, no se proporciona información sobre el costo total de la manutención de los migrantes… y menos de los niños hijos de migrantes nacidos en México.














