Pedro Flores
Xóchitl Gálvez, ganó una batalla en su cierre de precampaña, pero está muy lejos de ganar la guerra y es a causa de que no toma ella las decisiones más importantes, no cuenta con un sistema de comunicación social adecuado al siglo XX y por querer crear una imagen cercana al pueblo cae en ridiculeces.
La candidata de la Alianza, cuenta con buenas propuestas en el papel, realizadas por gente capacitada y con experiencia, que, si contara con un equipo de profesionales no sólo en mercadotecnia, que sólo explotan la imagen, sino en comunicación política que busque ganar votos no sólo hacer simpática a la candidata, podría revertir las encuestas reales, no las pagadas por el partido gobernante.
Pero eso no sucede, Xóchitl Gálvez está rodeada de gente que sólo busca su propio beneficio, acomodaticios que saben que no alcanzarán la presidencia, y que buscan beneficio propio y que toman decisiones por ella, como lo hacen en la actualidad Alito del PRI y Marko Cortes del PAN.
Ellos son el mejor ejemplo de lo acomodaticio de los políticos en la era actual, han dejado atrás sus ideologías y se puede apreciar en la alianza de PRI, PAN y PRD, que en la época de los 80s hubiera sonado imposible; ahora los partidos operan como empresas y utilizan sus siglas para su beneficio, y ante la falta de cuadros venden su marca y ponen como candidatos a legisladores a boxeadores, artistas populares, futbolistas, strippers, líderes de pepenadores etc.
El cierre de la precampaña, sirvió de pasarela a los que dicen están cercana a elle, hasta el Senador Miguel Mancera apareció, pero realmente a la candidata le hacen falta operadores políticos que negocien apoyos locales en toda la República, que hagan trabajar a sus estructuras y los legislativos de los integrantes de la Alianza trabajen en sus distritos, pero el equipo de la Senadora no hace su trabajo.
Se nota se nota con claridad una total carencia de apoyos cupulares, la falta de una estrategia de campo que realice una red de alianzas políticas con gobernadores y presidentes municipales, con gente de la Iniciativa Privada, con grupos de jóvenes, con colectivos de mujeres, para hacer llegar en el interior del país la figura de Gálvez como presidenciable para 2024, pero nadie hace nada, todos están buscando el mejor puesto político para el siguiente gobierno o en el legislativo.
El equipo de promoción de imagen con que cuenta la candidata, parece que no se ha dado cuenta de que están en una campaña presidencial, utilizan métodos similares a los que manejó Luis Echeverría en su campaña hace algunos ayeres totalmente arcaicos para esta época, mientras su rival hace caso a sus más de tres asesores de imagen política.
Parece que no se han dado cuenta que están luchando contra el nuevo PRI, ahora con las siglas de MORENA, qué como en el pasado, en base al poder presidencial, éste ordenó a todos los gobernadores de su partido traer gente para el cierre de precampaña de su candidata, mismos que llenaron la Plaza de la República y que el cierre de campaña de Claudia Sheinbaum, será en el Zócalo, mismo que se llenará como cuando Luis Echeverría ordenó a Carlos Sansores Pérez, en ese tiempo líder del PRI, colmar la plaza de la Constitución a su regreso de China… si son iguales.
No sabemos si pobre México o decir pobre Xóchitl por el desperdicio que se está haciendo de una mujer surgida de la clase trabajadora con carisma y ganas de hacer las cosas, pero que la tienen encapsulada los presidentes de los partidos políticos que “la apoyan” y que por sus intereses personales le están quitando la posibilidad de ser el mejor antídoto ante una Claudia Sheinbaum, que busca la continuidad y gobernar un país sin contrapesos políticos.















