Enrique Escobedo

La voz popular dice que no es lo mismo la gimnasia que la magnesia a fin de hacer notar que algo que se asemeja, no es necesariamente igual. Puedo entender que las prioridades de este gobierno sean diferentes a las de administraciones pasadas. También me queda claro que nos gobierna un partido político que se dice de izquierda y considero que puede calificar eufemísticamente a la burguesía de fifí. Es más no me sorprende que lleve su concepto de lucha de clases a la descalificación voraz de los empresarios. Pero lo que no comprendo es su desdén a la ciencia y argumentar que la disminución al presupuesto y a las instituciones avocadas al desarrollo científico y tecnológico es debido a que, al gobierno, le recuerdan a los científicos del porfirismo.

Si la decisión presidencial es atender en primera instancia a los pobres y a los grupos marginados, lo aplaudo y estoy de acuerdo. Pero alcanzar ese objetivo requiere de, al menos, alimentación, salud y educación, además de otros insumos como viviendas dignas con agua potable, alcantarillado, electricidad y piso firme. Primero los pobres es una idea, como yo la entiendo, que requiere articular a todo el aparato productivo a fin de realizar una política pública que genere empleos y contrate gente bien alimentada, sana y educada, lo cual requiere del apoyo científico y tecnológico.

Por lo anterior no entiendo la decisión de las reducciones presupuestales a las instituciones científicas y peor aún, es pueril el argumento de comparar a la élite porfirista apodada “los científicos” con la auténtica comunidad científica dedicada a trabajar en favor de la ciencia y la tecnología y respetada por el pueblo.

Lázaro Cárdenas fundó el Politécnico Nacional como una Institución educativa del Estado con el propósito de consolidar, a través de la educación, la Independencia Económica, Científica, Tecnológica, Cultural y Política para alcanzar el progreso social de la Nación, de acuerdo con los objetivos Históricos de la Revolución Mexicana, contenidos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos. (Ley Orgánica del IPN). De ahí que su lema es “La técnica al servicio de la patria”

Es cierto que es muy difícil la independencia científica y tecnológica del país, pero eso no significa que abandonemos esos campos e importemos de las otras naciones toda ciencia y toda tecnología, pues con esa lógica y la del ahorro gubernamental a fin de darle el dinero a los pobres, cerraremos además del Poli, a los centros CONACyT, al Instituto Mexicano del Petróleo, a todas las coordinaciones de investigación científica de las instituciones de educación superior y veamos pasivamente la fuga de cerebros y talentos mexicanos a donde son muy bien recibidos. No es lo mismo “los científicos” que era un grupo de aduladores de Porfirio Díaz a los científicos que es una comunidad de estudiosos dedicados al desarrollo nacional.

Total, si se van nuestros científicos a trabajar al extranjero, poco importa, pues desarrollaban ciencia neoliberal.

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