Pedro Flores
En México se está viviendo una crisis diplomática, propiciada por una persona que en sus “Mañaneras” no deja de quejarse de todo, todo le incomoda, los otros tienen la culpa y se dedica a descalificar a todos los que no concuerden con su modo de pensar, incluyendo a Estados Unidos, el principal socio comercial.
Dentro de su política interior con fines electorales AMLO, sigue con discurso de no dejar que nadie atente contra México y le resulta redituable para ese fin decir que. “En México hay más democracia que en Estados Unidos y que no somos un protectorado ni colonia, sino un país libre e independiente y que exigimos respeto.”
Como declaración en México se le puede alabar, pero cabe recordar que, en junio de 2019, AMLO cedió ante el gobierno de Estados quien le obligó a enviar 30 mil elementos de la Guardia Nacional a la frontera norte para detener a los migrantes ante la amenaza de imponer aranceles a las exportaciones, “Doble al presidente mexicano” dijo Trump con esas palabras.
Parece que se olvida el hombre que vive en Palacio Nacional que, es una fatalidad, pero dependemos de EE UU nada más que en un 99%. Si mira las estadísticas, verá que el 90% de nuestro comercio exterior depende de EE UU y que el 75% de la inversión extranjera proviene de ese país.
Lo anterior demuestra la fragilidad de nuestra economía y aún le echamos pleito al vecino norte, felicitando a destiempo el triunfo del mandatario actual, no asiste López Obrador a la Cumbre de las Américas por la exclusión de Cuba, Venezuela y Nicaragua y descalifica la versión del general Glen Van Herck, jefe del Comando Norte de Estados Unidos, quien afirma que: “En México ‘el narco controla hasta 35% del país,” AMLO tiene otros datos.
El actual gobierno con sus descalificaciones ha dejado en el olvido la vieja consigna de Genaro Estrada Félix, extraordinario escritor, diplomático y hombre de Estado nació en Mazatlán, Sinaloa, el 2 de junio de 1887, y murió en la Ciudad de México el 29 de septiembre de 1937.
Si esa que se llama Doctrina Estrada, y que señala que: El gobierno mexicano no debe juzgar, ni para bien ni para mal, los gobiernos ni los cambios en el gobierno de otras naciones porque implicaría una intromisión en su soberanía sin calificar precipitadamente, ni a posteriori, el derecho de las naciones para aceptar, mantener o sustituir a sus gobiernos o autoridades.
Esa vieja política quedó en el olvido en la 4T, que al parecer ha confundido el humanismo con la injerencia, y lo vemos en el caso de Perú, AMLO niega la presidencia de la Alianza del Pacífico a Perú por considerar «espurio” gobierno de Dina Boluarte.
Con España y el Papa la crisis diplomática ha disminuido, como recuerdan que en marzo de 2019 AMLO solicitó por medio de una carta, que dichas instancias pidan perdón por la conquista de México que dicho país, externara disculpas a México y qué decir del asilo político a Evo Morales, a quien le enviaron un avión militar para traerlo lo mismo que a la familia de Pedro Castillo, actos que no han sido bien recibido por el país de las Barras y las Estrellas, y que es una injerencia clara en la política de otros países.
La crisis diplomática se agrava porque el nombramiento de los nuevos embajadores, la mayoría han sido un premio político y lo vemos con Isabel Arvide, Periodista ahora en Turquía, Arturo Villegas Megías fue asistente personal de López Obrador, embajador en Rusia Claudia Pavlovich Arellano, quien dejó el gobierno de Sonora en manos de Alfonso Durazo e hizo las maletas para llegar al consulado mexicano en Barcelona.
La embajada de México en Venezuela, Carlos Miguel Aysa, quien también fue ratificado para la embajada de México en República Dominicana, Pedro Salmerón, cercano a Beatriz Gutiérrez Müller, fue rechazado en Panamá por acosador entre otros., que contribuyen a la crisis diplomática que vive México.















