Nazaret Estrada 

Su motor de vida son las redes sociales. No lidian con la frustración, pero buscan diversas alternativas frente a la adversidad.

–“Con el celular pegado a mí, no es fácil estar en clases. Estoy ansiosa esperando respuestas, revisando que me lleguen mensajes o notificaciones”–dice Michelle Ramos Burgos— “Si no me contestan rápido pienso que no tienen tiempo para mí; que no existo o que están hablando con alguien más importante que yo. Pero luego, me relajo y pienso que están ocupados o en clases. Y entonces escucho música o me pongo hacer los pendientes que tengo, para salir de la ansiedad que esto me genera”.

“Lo más difícil para la generación Z, es que les hagan ghosting, es decir, que sus contactos, los dejan en visto, no les pongan like y los traten como si no existieran. Esto daña su autoestima y su bienestar emocional. Los papás de estos adolescentes, no se dan cuenta de la importancia que esta situación tiene para sus hijos.”—dice Josefina Flores González, psicóloga Gestalt, terapeuta y sexóloga–.

Una generación nace cada 15 o 20 años o se forma a partir de cambios profundos en el contexto histórico. Cada una se caracteriza por los rasgos y retos de su época. Hoy, debido a la globalización y la tecnología, las generaciones van teniendo características cada vez más semejantes.

Los Z, Centennials, o cristal, llamados así porque “el mundo” los considera “endebles emocionales”,  nacidos entre 1995 y 2010,  han enfrentado con mayor

profundidad no sólo más violencia, sino también las desigualdades sistemáticas en educación, empleo, accesibilidad, seguridad y bienestar.  Están en un mundo más adverso que la generación anterior, los Millenial, (nacidos entre 1980 y 1995).

“A mi generación la definiría como ansiosa, nerviosa y dependiente. Buscamos los estereotipos de belleza que marcan las redes sociales. Lo que es bastante doloroso, pues vemos las fotos de las modelos o de los famosos y queremos ser como ellos. Nos forzan a ser algo que no somos. Y esto baja nuestra autoestima” dice Michelle.

Redes sociales: en la mira

“Sin redes sociales no podría trabajar como artista –dice Andoni Barón—ni tendría acceso a tanta información…  Crecí con ellas y no me puedo visualizar sin su existencia. Desde muy pequeño comencé a usar videojuegos. Éstos me han ayudado a resolver problemas en corto tiempo, a tener habilidad motora, a buscar diversas alternativas y un sentido de ubicación y coordinación”.

“Los Z son muy ágiles. No se les cierra el mundo. Buscan opciones donde sea.

No se aburren. Tienen el Ipad, el teléfono, la Tablet … y se conectan con el mundo.”– dice Flores González—“Sin embargo, es importante que se acerquen a los adultos. Aunque muchas veces ni uno, ni otro grupo, saben cómo hacerlo. En el caso de los niños sería fundamental, pero pretextando trabajo, los papás les dan a sus chicos aparatos electrónicos para que se entretengan. Y con esto, una vez más, los niños se aíslan de un mundo y se conectan a otro. Es un círculo vicioso”.

Michelle Ramos Burgos (18 años, primer año de Pedagogía, Universidad de Ciencias y Administración)

“Creo que es normal que los chavos de ahora estén tanto tiempo conectados, porque no tienen el afecto de los papás o porque ellos se

aíslan por estar en el teléfono o en las redes y crean otra realidad. Y ya cuando quieren ver su mundo verdadero, ya no lo perciben de igual manera…”—dice Ramos Burgos–.

“La red social que más utilizo es FB porque es donde chateo con todos mis amigos; es  mi dependencia. Aunque esto me afecta y demasiado. Paso 5 horas conectada todos los días, pero tengo amigos que están entre 8 y 10”

“La que menos me gusta es FB aunque es a la que más estoy acostumbrado. A la que me conecto casi toda el tiempo es a Instagram, porque su contenido es interesante. Encuentro proyectos de artistas independientes, conozco y sigo productores, músicos o artistas visuales. Es una forma de acercarme a su trabajo. De hecho, el arte en general y su difusión es a partir de redes sociales. Instagram es una muy buena forma para hacerlo. En mi trabajo las redes sociales aún no me abren las puertas, pero en cuanto a difusión, sí. Por SoundCloud, he llegado a Ucrania y a Japón, lugares que en otro tiempo, hubiera sido imposible.

Andoni B. 23 años, dj/productor, @el tie.die

“Las redes sociales son la vida que uno se crea. Es un reflejo de lo que te gusta que vean de ti   Son un estilo de vida, de hecho, son la vida.  Si estás fuera de redes sociales, estás fuera del mundo”

Sólo para saber

De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional de la Dinámica Demográfica (ENADID) 2018, en México hay 36.8% (11.3 millones) chicos de 15 a 19 años y  32.7% (10 millones) de 20 a 24. En  esta generación los hombres son mayoría.

CONAPO/INEGI https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/aproposito/2020/Juventud2020_Nal.pdf

Dos generaciones distintas y un mismo mal

“Mis hijos de 11 y 9 años respectivamente, ven los videos cortos de tik tok y quieren ser youtubers, pero no les llama la atención nadita ni el Fb ni el Instagram– dice Josefina Flores—

Josefina Flores González, sexóloga y psicóloga Gestalt

“Los niños, nacidos a partir de 2010, generación Alpha, se aburren con los juegos de mesa.  No tienen tolerancia a la frustración y los consideran muy lentos y tardados. En cambio, si es un juego electrónico, pueden empezar las veces que sea porque lo hacen rápido y aunque esto sea frustrante, buscan alternativas. Eso es muy bueno”.

“En la vida real no hay soluciones rápidas, lo que es muy frustrante. Por lo tanto la frustración es bien complicada para las nuevas generaciones. No saben cómo manejarla. Y, al no tener tolerancia, con el tiempo, podría causales depresión”.

“Las redes sociales nos afectan mucho, porque nos presiona a tener amigos, a ser populares, a tener muchos likes.  Esto nos daña en la salud emocional.  Y nos hace crear una falsa identidad. Me doy cuenta que no debo permitir que esto afecte mi estabilidad o mi autoestima, pero no sé cómo hacerlo”– señala Ramos Burgos–.

“Las redes sociales traen problemas a nuestra generación, pues es una onda muy banal”– dice Andoni– “Estamos condicionados a crecer con esto, son nuestra vida.  Habría que ver cómo hacerlas menos adictivas, pues generan ansiedad, depresión y baja autoestima, porque nos comparamos con otros. Tenemos necesidad de atención y aprobación. Y esto es una parte muy negativa, porque unos pueden buscar desesperadamente hacer lo que sea por ello”

Gen Z: ¿De cristal o de hierro?

 “Las cuestiones sexuales para ellos son mucho más abiertas. –dice  Flores González–.Ahora hay muchos chicos que se aceptan trans, binarios o bi… Dicen: “Necesito decir como quiero ser mirado” Y se presentan: yo soy trans. Quiero que me hables en femenino. Mi nombre es tal”.  Esta generación está siendo muy responsable y honesta al aceptar las preferencias sexuales sin criticar y sin señalar a nadie.

Quieren saber por qué pasó o a quien se le ocurrió el racismo, el machismo, o el misogismo …  el daño a la naturaleza y al mundo”.

“Por medio de las redes, mi generación se está encargando que las siguientes; no sufran consecuencias severas por el cambio climático. Por ejemplo, se está haciendo viral ser vegetariano, pero habría que ver si es por conciencia o por encajar en redes. Chocamos con los de 30. Dicen que somos de cristal porque no aceptamos comentarios. Y aunque nos los  hagan,  nosotros seguimos con nuestras ideas” dice Michelle orgullosa.

“El  interés por la escuela es menos importante, no les llama la atención, no les gusta, están cansados. La tecnología dejó de ser novedosa—dice Josefina Flores. No ven un futuro claro, ni  apoyan la explotación laboral. Esta generación nos enseñan además, sobre el cuidado del cuerpo, de los alimentos y la sustentabilidad. Es decir, poner límites al mundo”—concluye.