Bernardo López

Una vez más la “corcholata judas” muestra su desesperación al querer como interlocutor a la “corcholata puntera”, después de presentar su proyecto de seguridad y recibiera una respuesta de su contrincante, quien debería evitar cualquier intercambio de ideas y mantenerse en la promoción de las acciones del gobierno de su “tlatoani”.

La contienda en la que se encuentran las “corcholatas” por la candidatura de Morena rumbo a las elecciones de presidente de la República ya muestra una tendencia, con la puntera manteniéndose al frente -de acuerdo a la mayoría de las encuestas.

La “corcholata puntera” no debe caer en provocaciones de ningún tipo y continuar acercándose a la gente, creando vínculos personales con cada una de los ciudadanos con los que tiene la oportunidad de interactuar, mostrando sus cualidades y experiencia cuando estuvo al frente del gobierno.

Sin duda, es obligación del Estado proporcionar seguridad a sus ciudadanos, sin embargo, la propuesta de la “corcholata judas” es característica de modelos implementados en regímenes fascistas, donde se aplasta la dignidad de los humanos. El combate a la inseguridad no debe estar por encima de los derechos humanos y las libertades.

La “corcholata desesperada” quiere someternos al régimen que se aplica en varios países totalitarios, donde mantienen una hipervigilancia mediante el reconocimiento facial en todos los espacios públicos, además que condicionan a sus ciudadanos a sistemas de puntos -que les permiten o impiden acceder a beneficios como créditos de vivienda- con base a su comportamiento.

Sería denigrante para los mexicanos que las autoridades detuvieran a personas por el simple hecho de caminar o verse “sospechosas”, como lo dijo la “corcholata judas”: “Un delincuente tiene una cierta forma de actuar y caminar y podemos establecer patrones. Eso ya es posible”, afirmó.

No debemos permitir que este tipo de propuestas se implementen en nuestro país, pues seremos sometidos después a vigilancias clandestinas mediante los teléfonos inteligentes, como sucede en Francia, donde la policía tiene ya las facultades para activar cámaras, micrófonos y GPS, para espiar a sus ciudadanos. Y de proyectos más sombríos como el uso de robots.

Como colofón, otra contendiente que quiere interlocución con la “corcholata puntera” es la aspirante por el bloque de derecha neoliberal del Frente Amplio por México, quien colocó a la aspirante por Morena como la rival a vencer -al parecer la madre de todas las batallas va a ser entre mujeres.