Rafael Lulet
El presidente responde ante la pregunta de reporteros sobre las acusaciones de Marcelo Ebrard sobre el uso de las instituciones como la secretaria del bienestar para hacer campaña usando recursos públicos, donde él mismo defiende a su pupila diciendo alegando ser mentiras, que ella no podría llegar a hacerlo, cuando las pruebas fueron presentadas por el mismo ex canciller ante el Instituto Nacional Electoral, confirmado una elección por dedazo incursionada por el partido morena para elegir al coordinador nacional quien a su vez será el candidato a la presidencia en el 2024.
El tema de la anticorrupción se ha visto como eslogan del presidente durante sus cinco años de administración, sin embargo, los actos de campañas de Claudia Sheinbaum, han sido de fuertes gastos en cada eventos, incuestionables apoyos por parte de gobernadores, diputados federales, funcionarios públicos y trabajadores tanto de la ciudad de México como del gobierno de Nayarit, donde se les aplicaba el famoso “diezmo”, del 5 por ciento descontados para apoyar a la ex jefa de gobierno de la ciudad de México, sin mencionar los 2 mil pesos deducidos a los empleados del sindicato único de la CDMX, por fondo de ahorro (Fonac), para la campaña de Sheinbaum, de manera arbitraria sin aviso alguno, monto calculado en 300 millones de pesos.
Es claro el derrame de dinero realizado por la ex jefa de gobierno para una campaña de más de dos años, para querer posicionarse, esto, con la venia del presidente quien no ha hecho nada al respecto para impedirlo, pero en cambio, sigue con el discurso de un sistema de anticorrupción, mientras esto, se encuentra presentándose en su círculo cercano con su discípula a quien quiere imponerla a todas costas en el partido morena para su sucesión, pese a todos los señalamientos y las acciones claras de derrame y de desvío de dinero para publicidad. El metro es una de las entidades gubernamentales con mayor afectación por dicho desvío y subejercicio reflejándose en la falta de mantenimiento, sin embargo, el cinismo de la ex funcionaria pública, ha sido algo de molestia por la ciudadanía, es claro el respaldo de López Obrador a Sheinbaum para permitir que continué con los actos de corrupción con el fin de lograr ganar la encuesta del partido oficial y llegar a ser la candidata oficial a la presidencia, aplicando la frase hecha popular en su momento por Felipe Calderón “haiga sido, como haiga sido”.
Ya Marcelo Ebrard señaló todas las artimañas usadas por Sheinbaum para querer posicionarse y se llegar a ganar, coincidiendo con lo visto a diario por la ciudadanía, pero son las pretensiones tanto de ella como del presidente quien la respalda y tolera todas las acciones tramposas para lograr ese objetivo, se dejará entre dicho la legalidad de la obtención de tal candidatura, sin mencionar los actos de corrupción por el desvío de dinero del erario público así como el tráfico de influencias con gobernadores de diversos estados, funcionarios, diputados federales y locales, así como senadores sin dejar a un lado del condicionamiento de programas sociales por medio de la Secretaría del Bienestar.
El presidente no solo defiende a Sheinbaum sino avala las acciones hechas por la ex jefa de gobierno de la ciudad de México, donde se han visto por muchos medios reportados de la misma ciudadanía donde la señora, borra bardas para poner sus propios rotulados, usan a trabajadores del gobierno para volantear y promocionarse, invierte recurso tanto humanos como económico del gobierno para difundirse, y se ausentaba desde hace más de dos años para asistir a eventos al interior de la república, y actualmente, continúa haciendo las mismas artimañas, además. cuando se le cuestiona con pruebas, miente descaradamente negándolo, agregando que, en cada presentación proselitista, ella es la preferida de López Obrador para ganar adeptos, algo posible por López Obrador, cayendo con ello en una simulación de Estado.












