Andrés Manuel López Obrador, presidente de México, acusó que fue víctima el fin de semana de una reacción “conservadora” y golpista” por parte de sus opositores, a quienes dejó en claro una cosa: no se va a dejar y defenderá ‘a capa y espada’ su proyecto, la Cuarta Transformación de la vida pública de México.
En la conferencia matutina llevada a cabo este lunes en Palacio Nacional, López obrador aseguró que hoy “es tiempo de definiciones”, donde debe transparentarse todo, incluso sueldos de funcionarios públicos, así como de comunicadores.
“Yo pienso que debe de transparentarse todo, el que nada debe, nada teme, yo no sé por qué se alebrestaron, se incomodaron tanto”, argumentó.
Aseguró que la campaña que emprende la oposición contra su movimiento no tiene como objetivo golpear a su familia, incluso a su persona, sino a la actual Administración Federal y el cambio que se está llevando a cabo desde el Gobierno.
“No es conmigo, obviamente tampoco son mis hijos. Es una reacción conservadora, golpista, en contra de que se lleve a cabo un verdadero cambio en el país, porque además de que saqueaban y robaban, no perdían siquiera su respetabilidad, se hacían pasar como gente decente, gente de bien, incluso con ínfulas de superioridad, por eso sus actitudes clasistas, racistas, discriminatorias”, enfatizó.