El presidente negó que su hijo Andrés haya beneficiado a Jorge Amílcar Olán para obtener contratos de obras en Quintana Roo

Judith Sánchez Reyes

De manera categórica, el presidente Andrés Manuel López Obrador negó que en su gobierno haya viejas prácticas, el amiguismo y el influyentismo.

Esto luego de que, sin pregunta de por medio, hiciera referencia a la investigación periodística en la que se señalan vínculos personales de su hijo Andrés López Beltrán con Jorge Amílcar Olán, quien se ha visto beneficiado por contratos millonarios durante la gestión de la gobernadora morenista en Quintana Roo, Mara Lezama.

“No hay amiguísimo ni nepotismo, somos diferentes”, aseveró.

“Acaban de sacar un reportaje, estos de Claudio X. González, que mi hijo Andrés tiene un amigo y ese amigo recibió contratos en Quintana Roo. Qué barbaridad. Pues yo soy amigo de muchísima gente que reciben contratos y yo qué tengo que ver”.

Al expresar el tradicional dicho del argot jurídico “aceptando sin conceder”, López Obrador dijo que en el caso hipotético que el joven empresario haga negocios “lícitos o ilícitos” porque involucran a su hijo.

“¿Qué tiene que ver Andrés? En el supuesto de que es su amigo, ¿qué tiene que ver si él tiene una empresa y hace un negocio lícito o ilícito?”, cuestionó.

Visiblemente molesto, retó a quienes hacen este tipo de acusaciones a presentar pruebas.
-Que tienen más de 40 horas de grabación, le comentaron sin micrófono.

“Que las presenten (…) Si demostraran que él es socio de la empresa, que hay un escrito donde él le pide al gobierno que le den el contrato, él recomienda, o le pide favor a un funcionario; pero nada, es nada más que supuestamente es amigo del que recibe el contrato”.

Una vez más hizo hincapié en que “yo no establezco relaciones de complicidad con nadie, por eso me he podido enfrentar a la mafia del poder y por eso no han podido destruirme”.
En este tenor, el mandatario federal indicó que, pese a este tipo de acusaciones, tampoco su gobierno se ha caracterizado por ser autoritario o represor

“No somos represores, no mandamos a reprimir a nadie, no censuramos a nadie, no espiamos a nadie».

Nuevamente reiteró diferencias entre su administración y las que les antecedieron:
“No ordenamos masacres, no ordenamos torturas. Nosotros venimos de una lucha de años en favor de la justicia».

El político tabasqueño aseveró que estas acusaciones solo demuestran que sus opositores “están enojadísimos, porque se les está cayendo todo el régimen de corrupción. Se está desplomando”.