En Alemania, las autoridades alistan el regreso al trabajo desde casa, también conocido como “home office“, ante la nueva ola de COVID-19 que presenta el continente europeo.

Un proyecto de ley busca obligar a las empresas a proponer a sus empleados el trabajo desde casa si no hay una “razón laboral imperativa” para presentarse en el lugar.

La iniciativa estipula que las personas que asistan a trabajar deberán demostrar que están vacunadas contra COVID-19 o presentar una prueba negativa.

En Alemania un 67.5 por ciento de la población ha recibido la pauta completa de la vacuna y un 70 por ciento al menos la primera dosis, lo que representa la cuota de vacunación más baja de Europa occidental.