Millones de pacientes y médicos esperan con ansiedad un medicamento o una vacuna eficaz contra el COVID-19. También lo esperan organizaciones criminales que ya han logrado infiltrar en las redes de distribución productos fraudulentos y están listos para falsificar cualquier vacuna.

Es una amenaza real de la que ha advertido este miércoles la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD) al presentar los resultados de una investigación sobre el creciente negocio ilegal con fármacos y productos sanitarios falsificados que se viene observando desde el inicio de la pandemia.

“La salud y la vida corren peligro, ya que los delincuentes se aprovechan de la crisis del COVID-19 para sacar provecho de la ansiedad pública y del aumento de la demanda de medicamentos“, señala en un comunicado la directora ejecutiva de la ONUDD, Ghada Waly.