ACXDC y su media hora de velocidad

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Andrés Suárez / Twitter: @Andres138

El pasado 31 de marzo se presentó una de las bandas de Power Violence más importantes de Los Ángeles, California, Antichrist Demoncore y que son conocidos por usar las sigas de ACXDC, quizá unas letras que confundirían con AC/DC.

El show fue en el Gato Calavera, por su puesto muy puntual como siempre y como lo señalaba la propaganda que decía a las seis de la tarde. En fin la primera banda comenzó a las 7:30 de la tarde con Martillo, una banda que me recuerda quizá a lo primero de Ceremony y con un vocalista que perdía la fuerza en la voz, pero aun así gritaba.

Minutos después desde Texas una de las bandas que me sorprendió mucho fue Skeleton, un toque tan desafinado pero tan intencional y el recuerdo del thrash de la vieja escuela. Un bajista con el pelo largo y moviendo la melena con toda la intensidad, mientras que su baterista y vocalista hacia guturales de mucha potencia.

 

Más tarde Dismorfia se presentó con un set muy breve y solo recuerdo el cover de “Me robaron” de Los Crudos.

Luego la Sangre No se Negocia desde Querétaro y finalmente la banda para dejar el escenario calientito fue Decomposed Society. Cuatro personas de edad grande, aunque para tocar y gritar no hay ninguna edad.

 

Decomposed Society cuenta con un vocal agradecido, pues en cada canción agradecía de una manera muy cordial a toda la gente que se dio cita al lugar.

Antichrist Demoncore

Cuando las bandas de la escena local dejaron literalmente acalorado el escenario, aparecieron los Antichrist Demoncore. Comenzó media hora de mucho calor, sudor, golpes y música realmente estridente.

Formados en el 2003 contando con cuatro discos y varios splits con otras bandas, ACxDC se presentó y todo se volvió un manicomio, los estridentes gritos tanto agudos como chillones retumbaban en los oídos de la gente que estaba.

Muchos comenzaron a empujarse e incluso a caminar por el techo encima de otros tantos que estaban adelante para tener una mejor vista de la banda.

El sudor comenzó a ser factor para que entre cada canción varios resbalaran, en tanto ACxDC seguía tocando y provocando que incluso los fotógrafos se contagiaran para lanzarse del escenario.

Las palabras del vocalista eran sinceras y cortas como sus canciones; “muchas gracias amigos, por si no se han dado cuenta hemos tocado 60 canciones y no se han dado cuenta”.

Algo curioso es que cuando estaba enfrente con todo el sudor, había unos cables en el suelo que provocaban una serie de toques  a varias personas, incluyéndome.

Finalmente la banda toco sus últimas canciones para despedirse del Gato Calavera, pero con todo y los golpes salí emocionado de ver una banda que toca súper rápido, al final lo mejor llegó cuando pude salir de un acalorado escenario con toques de suma violencia.

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