Las corridas de toros se reactivaron este domingo en la Plaza México, considerado el mayor recinto en su tipo, tras más de un año y medio inactiva por una orden judicial, en medio de un ambiente de júbilo de los aficionados y protestas de animalistas.

En la primera corrida de toros del Serial de Reapertura en la Ciudad de México, los mexicanos Joselito Adame y Diego Silveti, más el peruano Andrés Roca Rey, no obtuvieron trofeos. Roca Rey dejó ir un toro vivo tras recibir los tres avisos. Las reses de Tequisquiapan fueron descastadas y justas de trapío en general.

Más de 40 mil aficionados llenaron los tendidos de la Plaza México.

La denominada por algunos gran figura actual se rajó sin paliativos en uno de los días más importantes de la historia del toreo y ante unos tendidos llenos de nuevos aficionados.

De un encierro descastado, falto de trapío, sin emoción y noblote, en el mejor de los casos, salió de ejemplar postrero un toro algo más hecho y con cierta complicación por su ligeramente bronca embestida. A pesar de ello acudió a los engaños franco, desplazándose  sin recortar y dejándose castigar con nobleza en el peto. Ni su nombre ‘Mar de nubes’ atemorizaba