Bernardo López

Vaya optimismo que se manifestó entre algunos demócratas luego del debate entre el presidente de Estados Unidos y el republicano Donald Trump, aunque fue evidente el mal desempeño de Joe Biden, quien batalló para hilar ideas.

El presidente de Estados Unidos dijo en un mitin al siguiente día que “sé que no soy un hombre joven… No hablo con tanta fluidez como antes, no debato tan bien como antes, pero sé decir la verdad. Distingo el bien del mal. Y sé cómo hacer las cosas. Cuando te derriban, te levantas”.

Me parece que Trump se vio cortés al no tomar ventaja de la visible condición en que se presentó Joe Biden, aunque eso no le impidió soltarle ataques y demostrar que cuenta con todas las capacidades cognoscitivas para liderar a Estados Unidos, pues al siguiente día se fue a jugar golf.

Por supuesto, las porras para Biden llegaron a las redes sociales. El expresidente Barack Obama dijo “las malas noches de debate ocurren, pero esta elección sigue siendo una elección entre alguien que ha luchado por la gente corriente toda su vida y alguien que sólo se preocupa por sí mismo. Entre alguien que dice la verdad; que distingue el bien del mal y se lo dará al pueblo estadounidense directamente, y alguien que miente entre dientes para su propio beneficio. Anoche eso no cambió, y es por eso que hay tanto en juego en noviembre”.

A pesar de esas voces que envían mensajes optimistas sobre la candidatura del presidente de Estados Unidos, la palabra que más se repitió entre los medios y los políticos fue “pánico”. Este concepto también fue usada en los principales titulares de The Washington Post y The New York Times, pues no había forma de justificar la actuación errática de Biden frente a  un Trump.

Los periódicos estadounidenses tampoco colmaron el día siguiente sus portadas el tema del debate por la carrera presidencial de Estados Unidos. Parecía que buscaban que el asunto no fuera abordado por los ciudadanos de aquel país.

También existen muchas voces, entre ellas los donantes de la campaña, que también piden que Biden sea reemplazado y hasta han sugerido que la esposa del presidente, Jill Biden, pudiera ser quien lo persuada de no participar, de acuerdo a The New York Times.

Hacemos votos porque los estadounidenses tomen la mejor decisión en noviembre, pues del desenlace de las elecciones en Estados Unidos también se definirá las relaciones con México, donde asumirá el gobierno la ganadora de los comicios, la doctora Claudia Sheinbaum Pardo.