Bernardo López
En redes sociales se difundieron videos donde un hombre inició, sin razón aparente, un incendio en una zona de pastizales secos, en la comunidad de San Francisco Chimalpa, Naucalpan, durante la noche del 24 de marzo; ejemplo de un patrón de conducta que se repite en varios lugares del país.
De acuerdo a la Comisión Nacional Forestal, el 27 por ciento de los incendios forestales en 2024 son provocados; 23 se encuentran relacionados a actividades pecuarias; 16 por ciento a actividades agrícolas; y 17 por ciento se desconoce la causa del siniestro.
La Ciudad de México y parte del Valle de México se han visto afectados por una gran cantidad de conflagraciones, que se pueden percibir por el olor a humo que se dispersa por todas las calles de la megalópolis, además de la intensa cantidad de bruma que se pueden ver a la distancia.
En el Estado de México hay al menos 18 siniestros activos, los cuales las autoridades de la entidad buscan combatir con la ayuda de cámaras, torres de control y drones, para evitar que se dañen más de las 5 mil hectáreas afectadas por el fuego.
En el Edomex también investigan sin los incendios fueron provocados, pues se encuentran en una etapa de recopilación de videos y otras pruebas que aportan los ciudadanos mediante las redes sociales, como en el caso de Jilotzingo, donde se encuentra implicada una persona.
De acuerdo a estos datos, es posible que haya una siniestra campaña para utilizar la temporada de estiaje y el fuego, con el fin de influenciar en la decisión del sufragio de cada persona: ¿Los incendios forman parte de la guerra sucia?
Podríamos partir de la misma hipótesis que se planteó con el ahuehuete de Paseo de la Reforma, pues el primero -suponemos- no logró adaptarse a las condiciones del espacio, mientras el segundo sufrió un atentado por parte de una persona indigente -la misma situación que aconteció en Naucalpan con el incendio.
Hubo muchas personas que se apresuraban a señalar el daño que sufrió el primer ahuehuete, que posiblemente fue víctima de un sabotaje, para impedir su desarrollo, con el objetivo perverso de afectar la imagen del Gobierno de la doctora Claudia Sheinbaum.
De la misma forma, ¿Se utilizan los incendios forestales para provocar un cambio en la intención del voto a nivel federal? ¿Las decenas de casos de secuestro, violencia y muerte que se propagan por todo el país también serán parte de esa guerra sucia? Esperemos que no sea así.















