Argentina comenzó este miércoles la media jornada de huelga general, convocada por la Confederación General del Trabajo (CGT) y secundada por partidos políticos y organizaciones sociales y de derechos humanos, entre otras, en lo que supone el primer gran pulso entre el sindicalismo argentino y el Gobierno de Javier Milei.
Con la medida, convocada entre las 12:00 h y las 00.00 hora local, la principal central sindical del país, de inspiración peronista, exhibirá su fuerza para protestar contra las reformas del Ejecutivo ultraliberal, que buscan desregularizar la economía y desarmar la estructura del Estado como se conoce hoy.
Aunque el transporte público seguirá funcionando hasta las 19:00 h local, lo que da una apariencia de normalidad en las calles de Buenos Aires, decenas de miles de personas están concentradas desde primera hora de la mañana en los alrededores de la Plaza del Congreso, epicentro de la movilización convocada por la CGT.
Tanto la Policía de la Ciudad de Buenos Aires como fuerzas federales participan en el operativo que, según indicó la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, cumplirá el protocolo ‘antipiquetes’ que implementó su cartera y que, inicialmente, impide que la marcha transcurra cortando el tráfico.
















