El Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), creado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) para investigar la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa en 2014, defendió su trabajo ante los ataques del presidente Andrés Manuel López Obrador.

“No hemos permitido en ningún momento la politización de nuestro trabajo, a pesar de las presiones que recibimos”, destacaron en un comunicado, en el que recordaron que fueron ellos quienes demostraron que no era cierta la “verdad histórica”, la polémica versión con la que el expresidente Enrique Peña Nieto (2012-2018) buscó dar por terminada la investigación.

El presidente acusó al GIEI de “administrar el dolor” de los familiares de los jóvenes desaparecidos en el estado de Guerrero y defendió al Ejército frente a las acusaciones de los familiares sobre que la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) no entregó información que ayudaría a esclarecer lo sucedido y dar con el paradero de los jóvenes.

“Nunca me entregaron (los miembros del GIEI) nada que probara sus dichos. Ya basta de estar administrando el dolor de la gente. No se debe utilizar el dolor del pueblo, no se puede estar engañando, hay que actuar y decir la verdad”, declaró López Obrador en su conferencia matutina.

El Grupo respondió recordando que sus informes no muestran opiniones, sino “hechos probados” y cuentan con todas las fuentes en las que se basaron.