Carlos Ramos Padilla / @cramospadilla

En este siniestro juego electoral que ha desatado el presidente las ofertas de encuestas y percepciones han iniciado la carrera. Hay favoritos por conveniencia, hay otros que se alinean al capricho de AMLO y otros que aspiran aun cuando saben que sus oportunidades no pasarán de los 25 minutos de éxito.

Pero algunos ahí están quietecitos cuando los nerviosos andan en negociaciones y acuarios. Incluso hay quien puede asegurar que ninguno de los supuestos candidatos a competir contra Morena es ciertos, que Ricardo Monreal habrá de desplazarlos y intentar integrar in frente común que asegure su victoria.

No obstante, aparece por ahí dos fichas singulares, una es la conocida Sheinbaum quien cree tener todo el apoyo del gobierno y partido, aún con ello anda tocando puertas, de gira y buscando a publirrelacionistas para intentar construir una historia de convencimiento.

Unos más temerarios se agraven a enfocar sus miras hacia el Ajusco en donde encuentran a un personaje metido en el sector empresarial, dueño de medios de comunicación y con el carácter suficiente como para dar un “shock” a aquellos que le cuestionen, le levanten la voz o intenten difamarlo. Y está no sería la primera ocasión en que un inversionista privado intenta y llega a la presidencia de su país.

Berlusconi un ejemplo. Ricardo Salinas Pliego no está distanciado de Palacio Nacional mientras que AMLO, dejando si periodo presidencial buscaría ser la cabeza legal y formal de Morena para desde ahí controlar a las dos cámaras legislativas con sus escaños asegurados, controlar a “sus” gobernadores, mentar los presupuestos y determinar iniciativas que le convengan.

Adán Augusto intentaría pelear espacios frente a Ebrard y remontar corrientes de opinión ya inclinadas por el canciller. Pero falta medir triunfos y tropezones en entidades clave como Oaxaca, Hidalgo, Tamaulipas, y Quintana Roo.

Además, la injerencia en algunos espacios del crimen organizado y las presiones sobre seguridad nacional que desatará el gobierno de los Estados Unidos. Con todo Morena y AMLO no la tienen fácil ni regalada. De aquí a diciembre muchas cosas levantarán Polvo, pero la mayoría basura.