Pedro Flores
En un momento de clima político desbordado, en donde cualquier detalle puede ser aprovechado por los eternos “mesías sociales que apoyan las causas justas” sabedores de que el estudiantado representa un filón de oro para cualquier partido político el presidente AMLO ataca a la Universidad Nacional Autónoma de México institución que según él se ha “hamburguesado” y eso nos hace recordar su frase de “al diablo las instituciones”
En lo que va de la actual administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, han desaparecido 14 instancias de gobierno, mientras que los sujetos obligados que fueron dados de baja fueron: la Agencia de Investigación Criminal, el Centro de Evaluación y Control de Confianza, el Centro Federal de Protección a Personas, y el Centro Nacional de Planeación, Análisis e Información para el Combate a la Delincuencia.
También el Instituto de Formación Ministerial, Policial y Pericial; el Órgano Administrativo Desconcentrado Especializado en Mecanismos Alternativos de Solución de Controversias en Materia Penal y también los Fideicomisos para el Desarrollo de la Región Centro-Occidente, y para el Desarrollo Regional Centro-País, así como el fideicomiso Fondo Mexicano de Carbono, Capitulo Uno entre otras.
Pero retornando a las críticas a la UNAM, nos parece ilógico que, si dentro de su gabinete hay más de 6 egresados de la UNAM, incluyendo a ex rector Juan Ramón de la Fuente, quien por cierto al buscar conservar su chamba y no defender a la institución será mal recordado y qué el mismo haya cursado una carrera, aunque fue en 14 y no en 5 años, pueda criticarla.
Pero no sólo han sido las críticas a la comunidad universitaria, sino que se ha censurado también a los sindicatos y hay que recordar que tanto el APUNAM como el STUNAM, no son ninguna “perita en dulce” y si algún “conservador” o algún “innombrable” los apoya puede generar en un conflicto de mayores dimensiones, los líderes de los sindicatos de la UNAM, tienen mucha experiencia en “movimientos sociales”.
Una imagen que circula por las redes muestra el escudo de la UNAM con su logo: “Por mi raza hablará el espíritu” y la exclamación: “Juntos venceremos”, junto a tres demandas: “respeto a la autonomía, disculpa pública y aumento de presupuesto”. Dicho paro sería de 48 horas, programado para el 4 y 5 de noviembre, después de Día de Muertos.
No hay que descartar la aparición de otro “Mosch” u otro Carlos Imáz, el ex esposo de Claudia Sheinbaum, papá de la chica a la que le dio el investigado Conacyt una beca de un millón de pesos que a cambio de una diputación podrían crear inconformidad dentro de un grupo representativo de la UNAM, cabe recordar que por menos se inició el movimiento de 68
Ya Enrique Graue, rector de la UNAM, sale al paso a los cuestionamientos de AMLO. Aseguró que la UNAM responde al llamado de la sociedad, que demanda la superación colectiva y la formación de cuadros competentes y comprometidos con la prosperidad de la nación.
La inconformidad en contra del gobierno ha ido en aumento, los desempleados, las madres solteras, los feminicidios, las tumbas clandestinas, Ayotzinapa y en general las normales rurales, la desaparición del seguro popular, la falta de medicinas en hospitales y niños con cáncer, las desapariciones, los levantones, la impunidad y sobre todo la inseguridad galopante, nos hace recordar a una canción de los Tigres del Norte, que señalaba: “No hay que atizar el fogón de la caldera del diablo”.












