La selección mexicana de futbol comenzó su participación en los Juegos Olímpicos de Tokio con una contundente victoria por 4-1 sobre Francia, en un encuentro en el que Diego Lainez, pese a no marcar, acaparó todos los focos con su sobresaliente actuación.
En un partido en el que ambos conjuntos parecieron más cómodos en la recuperación del balón que en la construcción del juego, el atacante Diego Lainez fue el encargado de poner el toque diferencial.
De hecho, las dos mejores ocasiones del conjunto mexicano en la primera parte llegaron gracias al talento que atesora el jugador del Betis.
A los 17 minutos Lainez, tras robar un balón en tres cuartos de campo, asistió a la perfección a Alexis Vega que vio como el defensa Mobido Sagnan sacaba el balón bajo los palos con el portero francés Paul Bernardoni ya batido.
Pero Diego Lainez no sólo posee clarividencia en su juego, sino que también cuenta, como demostró dos minutos más tarde, con la verticalidad para protagonizar la eléctrica internada con asistencia final a un Henry Martín, que no pudo resolver por muy poco.













