La alta comisionada de la ONU para los derechos humanos, Michelle Bachelet, dijo que el nivel de violencia registrado durante las recientes campañas electorales en México ha sido alarmante y planteó que es fundamental que se castiguen los actos criminales cometidos y se garantice que no se repetirán.

México celebró el pasado 6 de junio unas elecciones que han sido consideradas las más grandes de la historia del país puesto que en ellas se renovaban más de 20 mil cargos de elección popular, entre ellos 500 miembros de la Cámara de Diputados, las gubernaturas de 15 estados y miles de cargos en congresos locales y ayuntamientos.

México fue uno de los países de preocupación que Bachelet mencionó en la presentación del informe de su oficina en la sesión inaugural de las 47º sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra.

En su intervención dirigida a las delegaciones de los 47 Estados miembros de este órgano, además de todos los que participan como observadores y oenegés, Bachelet dijo que se ha documentado el asesinato de al menos 91 políticos y miembros de partidos, entre los cuales 36 se presentaban como candidatos.

Estas muertes tuvieron lugar entre el pasado septiembre, cuando comenzó la campaña, y los días previos a las elecciones.