El Gobierno Federal retrasará hasta agosto el regreso de burócratas a sus oficinas ante la prevalencia de la pandemia de COVID-19.

La Secretaría de la Función Pública (SFP) envió a la Comisión de Mejora Regulatoria (Conamer) un anteproyecto en el que se privilegia el trabajo a distancia o home office en los casos en que sea posible y no se altere el debido cumplimiento de funciones.

La medida aplicará especialmente para servidores públicos con discapacidad; mujeres embarazadas o en lactancia; aquellos que padezcan enfermedades crónicas o estén bajo tratamiento contra el cáncer.

Así, el trabajo a distancia se extenderá del 3 de mayo hasta el 30 de julio.

Sin embargo, el anteproyecto también contempla días de trabajo presencial en los que se procurarán las medidas sanitarias contra COVID-19 recomendadas por la Secretaría de Salud.