Autoridades federales informaron a afectados del derrame de la minera Buenavista del Cobre, filial de Grupo México, sobre los ríos Bacanuchi y Sonora, que avanzan en la certificación de daños y que habrá una efectiva reparación.
En Ures, Sonora, se reunieron con pobladores de ocho municipios para abordar las acciones tras el derrame, el 6 de agosto de 2014, de 40 mil metros cúbicos de lixiviados de sulfato de cobre acidulado en el arroyo Tinajas, fluyendo desde los ríos Bacanuchi y Sonora hasta la presa Molinito, que surte de agua a la ciudad de Hermosillo.
Ante más de 100 personas, los funcionarios explicaron que entre las medidas por el desastre, el cual se estima que afectó a 25 mil personas, está la construcción de un hospital con especialistas en toxicología por parte de Grupo México, así como la realización de exámenes de sangre a habitantes.
Además, estudios y monitoreo sobre la calidad del agua, y conocer el proceso judicial contra la empresa minera.
José Alonso Novelo Baeza, titular de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), refirió que, luego de más de cuatro años del desastre ambiental, no se habían hecho estudios de laboratorio en aguas de consumo humano.











