- Salud denuncia sobrecostos en distribución y reporta ahorros en medicinas
Carlos Lara Moreno
La Secretaría de Salud detectó contratos de distribución de medicamentos con sobrecostos de hasta 60 por ciento, así como esquemas que permitían a empresas privadas operar farmacias dentro de hospitales públicos, denunció Eduardo Clark García Dobarganes, subsecretario de Integración Sectorial y Desarrollo del Sector Salud.
Durante su intervención en la conferencia presidencial, el funcionario aseguró que la administración federal identificó contratos que calificó como “muy, muy dañinos para el Estado mexicano”, debido a los elevados montos destinados a la distribución de insumos médicos.
Como ejemplo, expuso el caso del Estado de México, donde durante 2022 y 2023 se establecieron contratos que alcanzaron aproximadamente mil 700 millones de pesos, mientras que uno correspondiente a 2023 ascendió a 872 millones de pesos.
Clark García explicó que estos esquemas no solamente contemplaban el traslado de medicamentos, sino también la operación privada de farmacias en hospitales públicos.
“Era un contrato que subrogaba, básicamente privatizaba, no sólo la distribución, pero también las farmacias de los hospitales en el Estado de México”, señaló.
El subsecretario sostuvo que, tras modificar estos mecanismos mediante licitaciones y subastas, el gobierno consiguió una reducción de 32 por ciento en el costo anual de los contratos, además de incrementar entre 30 y 40 por ciento el volumen mensual de medicamentos distribuidos.
En consecuencia, estimó que los sobrecostos anteriores, calculados por pieza distribuida, podían superar entre 50 y 60 por ciento.
El funcionario evitó identificar a la empresa involucrada, debido a que el caso se encuentra bajo investigación, aunque afirmó que los contratos son públicos y pueden consultarse en plataformas de transparencia.
“Desafortunadamente hay todavía contratos de distribución que tenemos que nacionalizar, y que estos sean operados por la red pública de distribución de medicamentos”, advirtió.
Reporta ahorros millonarios en compra de medicamentos
Por otra parte, Eduardo Clark informó que la nueva estrategia de adquisiciones del gobierno federal se basa en compras directas a fabricantes, subastas inversas y exclusión de proveedores que hayan incumplido sus compromisos de entrega.
Explicó que, para el periodo 2027-2028, se contempla la adquisición de aproximadamente seis mil millones de piezas de medicamentos e insumos médicos, incluidos tratamientos oncológicos y materiales necesarios para hospitales y centros de salud.
De acuerdo con las cifras presentadas, comprar los mismos productos a los precios anteriores habría representado un gasto adicional de 45 mil millones de pesos durante 2025-2026 y otros 35 mil millones en las adquisiciones de 2027.
Aunque el subsecretario habló de ahorros cercanos a 70 mil millones de pesos, las dos cantidades que desglosó suman 80 mil millones, diferencia que no aclaró durante su exposición.
“Lo que estamos tratando de hacer ahora en la siguiente etapa es no sólo fabricantes, no sólo subastas inversas, pero también que sigan participando aquellos proveedores que cumplen”, expresó.
Precisó que las empresas con antecedentes de incumplimiento serán descalificadas de los nuevos procedimientos de adquisición, con el propósito de garantizar el suministro oportuno de medicamentos.
Señala intereses económicos detrás de críticas
Clark García vinculó parte de las críticas a las políticas de adquisición y distribución con los intereses económicos afectados por la modificación de los contratos.
“Cuando ustedes ven notas, hay algunas que tienen que ver mucho con esto, con los intereses que se han tocado”, afirmó.
Sin identificar publicaciones, empresas o personas específicas, argumentó que los cambios han significado la pérdida de ingresos para antiguos participantes en los esquemas de compra y distribución.
Asimismo, defendió la publicación de información sobre medicamentos adquiridos, cantidades, precios, proveedores y cumplimiento de entregas, para que la ciudadanía pueda conocer el destino de los recursos públicos.
Finalmente, sostuvo que la estrategia busca reducir los costos sin disminuir los volúmenes de adquisición, sino aumentar la cantidad de medicamentos e insumos disponibles para las instituciones públicas de salud.











