El uso de celulares, redes sociales e inteligencia artificial no debe centrarse en una prohibición tajante de los dispositivos, sino en establecer reglas que permitieran reglamentar su utilización de manera responsable. El diputado Pablo Trejo Pérez presentó una iniciativa de reforma a los artículos 14 y 113 de la Ley General de Educación, para establecer medidas y lineamientos al respecto dentro de los planteles educativos durante la jornada escolar.

Guillermo Pimentel Balderas

Una de las principales conclusiones del centro de análisis México Evalúa es que, no todos los estudiantes ni todas las escuelas deberían estar sujetos a las mismas reglas para el uso de celulares. Esto, tras analizar la consulta realizada por la Secrertaría de Educación Pública (SEP) sobre el uso de dispositivos digitales en los centros educativos.

La organización plantea que los resultados de la consulta oficial deben servir para construir reglas diferenciadas de acuerdo con la edad de los estudiantes, el nivel educativo y el tipo de escuela, además de considerar las necesidades específicas de cada plantel. 

Asimismo, México Evalúa plantea escuchar directamente a los estudiantes para conocer para qué utilizan sus dispositivos, qué necesidades cubren con ellos y qué ocurriría si dejaran de tener acceso durante la jornada escolar.

Ante estos contextos, el diputado Pablo Trejo Pérez durante la sesión ordinaria del Congreso de la Ciudad de México, presentó una iniciativa de reforma a los artículos 14 y 113 de la Ley General de Educación, con el objetivo de establecer medidas y lineamientos para regular el uso de teléfonos celulares, redes sociales y herramientas de inteligencia artificial dentro de los planteles educativos durante la jornada escolar.

Sostuvo que la discusión no debe centrarse en una prohibición tajante de los dispositivos, sino en establecer reglas que permitieran regular su utilización de manera responsable. Subrayó que el objetivo debe ser “regular para educar y no prohibir para aislar”.

Trejo Pérez al presentar su propuesta, consideró que una regulación efectiva no puede imponerse de manera unilateral, debe construirse con la participación de docentes, directivos, autoridades educativas, madres y padres de familia y estudiantes. Sostuvo: “Este diálogo permitirá superar la fragmentación de criterios y establecer pautas acordes con las necesidades y características de cada comunidad escolar”.

Por lo tanto, indicó que en México 16 entidades federativas ya contemplan o han avanzado en disposiciones legales, reformas a sus leyes locales de educación o lineamientos estatales para regular el uso de teléfonos celulares y dispositivos electrónicos en las aulas.

“Frente a este escenario, considero necesario avanzar hacia un marco normativo que permita dar mayor certeza y coordinación a las distintas medidas que se están adoptando en el país”, apuntó.

Ante sus pares legislativos, Trejo Pérez reflexionó en el sentido de que, regular el uso de éstas tecnologías permitirá establecer reglas claras para prevenir distracciones en el aula, proteger la concentración del alumnado y atender riesgos como el ciberacoso y la violencia digital, bajo el principio constitucional del interés superior de la niñez.

A modo de ilustración, el legislador capitalino expuso que la tecnología se había convertido en una herramienta indispensable para el desarrollo social, cultural y educativo del país por lo que, de acuerdo a datos de la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH) 2025, 84.6% de la población de seis años o más utilizó un teléfono celular en México durante ese año, 2.9 puntos porcentuales más que en 2024.

Al respecto, apremió en que, en su propuesta se plantea que el Acuerdo Educativo Nacional y la Agenda Digital Educativa incorporen medidas y lineamientos normativos específicos para regular el uso de celulares, redes sociales y herramientas de inteligencia artificial en los planteles educativos durante la jornada escolar.

Es más, Trejo Pérez destacó que uno de los principales componentes de la iniciativa es la construcción de un consenso amplio entre los distintos sectores de la comunidad educativa. “Una regulación efectiva no puede imponerse de manera unilateral, debe construirse con la participación de docentes, directivos, autoridades educativas, madres y padres de familia y estudiantes”, insistió.

El legislador sostuvo que el diálogo permitirá superar la fragmentación de criterios y establecer pautas acordes con las necesidades y características de cada comunidad escolar. “La tecnología representa una herramienta de gran potencial para la educación, pero requiere conducción, reglas claras y participación de toda la comunidad escolar”, sustentó.

Ratificó: “Regulando con el respaldo de toda la comunidad educativa garantizaremos escuelas ordenadas, protegidas y preparadas para el futuro”.

A modo de observación, el diputado del Distrito 15 de Iztacalco complemento que, a nivel internacional y de acuerdo con la UNESCO, al menos 114 sistemas educativos habían implementado medidas para limitar o regular el uso de teléfonos celulares en los centros escolares. 

Como ejemplo, mencionó el caso de los Países Bajos, donde un acuerdo nacional entre el gobierno y la comunidad educativa permitió restringir el uso de dispositivos móviles en escuelas secundarias y, posteriormente, alrededor de tres cuartas partes de los planteles evaluados reportaron mejoras en la concentración y el rendimiento académico del alumnado.

Escuchar directamente a los estudiantes

En otra información con el mismo tema, México Evalúa también considera insuficiente centrar la consulta únicamente en el personal escolar. Propone incorporar a madres, padres y cuidadores, debido a que una parte importante del uso de los dispositivos ocurre fuera de las escuelas.

México Evalúa (que se dedica a investigaciones con impacto social y sus análisis derivan en propuestas de política pública sólidas e investigaciones respaldadas en evidencia), también recomienda revisar las experiencias de las 16 entidades federativas que, de acuerdo con la SEP, ya cuentan con algún tipo de disposición sobre el uso de dispositivos.

Indica que la consulta actual sólo pregunta si existen lineamientos, pero no permite conocer si realmente se aplican, qué dificultades han enfrentado las escuelas o qué resultados han tenido.

Revela que entre las opciones que contempla el cuestionario están limitar el uso de los dispositivos a momentos autorizados, restringir su acceso durante toda la jornada escolar o permitir que cada escuela establezca sus propias reglas de acuerdo con su contexto.

Precisa: “La consulta de la SEP reportó que 81% de los participantes consideró necesario contar con lineamientos para el uso de dispositivos móviles en los centros educativos. Entre los principales problemas identificados, 48% señaló que el celular dificulta la concentración de los estudiantes; 38% consideró que interrumpe las clases y 38.7% indicó que los problemas relacionados con redes sociales pueden trasladarse posteriormente al aula”.