- En México, la eutanasia activa continúa tipificada como delito y prohibida por la Ley General de Salud. No obstante, existen discusiones legislativas activas como la iniciativa «Ley Trasciende» para despenalizar la asistencia médica para morir, sumado a revisiones en curso por parte de la Suprema Corte de Justicia de la Nación. El diputado Pablo Trejo hizo un llamado al derecho a una muerte digna en el país.
Guillermo Pimentel Balderas
Legalizar la eutanasia en México no implica sencillamente permitirla, significa contar con leyes y límites para cuidar a los individuos y evitar abusos. Legislar al respecto es un asunto de justicia social, debe ser una opción para todos. Actualmente, se aplica, aunque no esté legislada y solo acceden a ella quienes tienen recursos económicos para pagar un hospital privado o para viajar a otro país a realizar el proceso, afirma la directora del Programa Universitario de Bioética (PUB) de la UNAM, Paulina Rivero Weber.
Por su parte, el diputado Pablo Trejo Pérez hizo un llamado en la regulación del derecho a una muerte digna y la despenalización de la eutanasia en el país, al sostener que la dignidad humana debe garantizarse en todas y cada una de las etapas de la vida, incluyendo su tramo final.
En reciente sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Ciudad de México, el legislador consideró que este modelo público e integral no estará completo mientras se ignore el sufrimiento derivado de enfermedades graves, incurables o en fase terminal.
Recordó que la Ciudad de México ha sido históricamente vanguardia en el reconocimiento de derechos humanos y actualmente consolida su Sistema de Cuidados, y aunque cuenta también con la Ley de Voluntad Anticipada, “la prohibición estipulada en el Artículo 166 Bis 21 de la Ley General de Salud limita las opciones humanitarias para las personas que padecen dolores insoportables e irreversibles”.
Trejo Pérez explica que cuidar no significa prolongar la vida a cualquier costo mediante la prolongación artificial terapéutica; cuidar -detalla- significa fomentar la calidad de vida, aliviar el dolor físico y emocional, brindar acompañamiento paliativo de excelencia y, sobre todo, respetar la voluntad libre e inequívoca de no ser sometido a agonías prolongadas.
Pero… ¿en el contexto del trabajo legislativo?, le preguntamos al diputado por el Distrito 15 de Iztacalco, a lo cual enfatizó que la propuesta que presentó “responde a un consenso ciudadano contundente”, de acuerdo con la Segunda Encuesta Nacional de Opinión sobre el Derecho a Morir con Dignidad, realizada por la asociación civil Por el Derecho a Morir con Dignidad (DMD, México).
Señala: “El 70% de las personas a nivel nacional apoyan regular la eutanasia o muerte asistida médicamente para pacientes en fase terminal. El 80% de los habitantes en la Ciudad de México y la región centro respaldan el acceso legal a este derecho frente a enfermedades terminales”; entonces, sostiene: “frente a estos datos, regular la eutanasia representa una demanda ciudadana urgente y madura, por lo que mantener la pasividad legislativa significaría dar la espalda a la ciudadanía y dilatar un debate impostergable”.
Por ello, Trejo Pérez subraya que la Comisisón Permanente aprobó el punto de acuerdo por el que el Congreso de la Ciudad de México exhorta respetuosamente a las Comisiones Unidas de Salud y de Justicia de la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión para que analicen y dictaminen las iniciativas turnadas en materia de regulación y despenalización de la eutanasia.
Aclara que esta resolución responde a un criterio de eficacia y celeridad parlamentaria para agilizar el análisis de proyectos ya existentes en el ámbito federal; además que, esta medida es complementaria y no menoscaba la facultad constitucional del Congreso capitalino para presentar iniciativas directamente ante el Congreso de la Unión, la cual se mantendrá para impulsar reformas de gran calado cuando sea necesario.
El legislador capitalino sostiene que con sensibilidad y responsabilidad ética, “permite garantizar que nadie sea obligado a soportar la agonía en el aislamiento o la desesperanza, asegurando que cada habitante de la ciudad tenga el derecho de despedirse con serenidad y pleno respeto a su autonomía”.
Legalizar eutanasia permitiría evitar abusos
Información aparte, sobre el mismo tema, la universitaria Paulina Rivero Weber defiende que legislar sobre la eutanasia es un asunto de justicia social y solo la podrían llevar a cabo médicos a petición del paciente.
La directora del PUB de la UNAM, participó con una conferencia magistral en la Semana de la Eutanasia de la Cámara de Diputados en donde insistió en que, legalizar la eutanasia en México no implica sencillamente permitirla, “significa contar con leyes y límites para cuidar a los individuos y evitar abusos”.
Rivero Weber ofreció la conferencia magistral “¿Qué es y que no es eutanasia?”, donde explicó una definición precisa y acotada de este proceso que es universal: “La eutanasia es el acto médico llevado a cabo a petición expresa de un paciente para poner fin a su vida, cuando no desea vivir una agonía de dolor y sufrimiento inevitable”, subraya.
Al analizar el concepto, la academica advierte que, si no la realiza un médico, no es eutanasia, pues así está estipulado. Sin embargo, aclara: “hay otras personas que pueden ayudar a morir a un paciente terminal, pero ese es otro proceso”.
Especificó que, si no hay una petición expresa del paciente, tampoco es eutanasia. “Esto es muy importante, porque hay quienes creen que con la aceptación de la eutanasia se podría matar a la persona y no es así, solo se aplica ante la petición expresada por un paciente… y existe la voluntad anticipada, para dejar escrito cómo queremos vivir y cómo no queremos vivir”.
Describió: “Hay que expresar la voluntad anticipada, porque quizá cuando necesitemos la eutanasia ya hayan avanzado nuestras leyes. Pero si el paciente no ha expresado su voluntad, no es eutanasia”.
Refirió además que, el paciente que pide la eutanasia se encuentra en un estado de sufrimiento o de dolor inevitable. “Son pacientes a los que ninguna medicina les ayuda a quitar el dolor, que piden la muerte porque el dolor no es soportable”.
Fijó que es directa en la definición de eutanasia porque hay otras formas de morir que se pueden confundir con este proceso. “En primer lugar, la muerte digna que tiene muchas acepciones en diversas culturas, porque varía el concepto de dignidad. La muerte digna no es eutanasia; el concepto de dignidad cambia de un individuo a otro y de una sociedad a otra”.
La filósofa profundiza que, la eutanasia es un acto de compasión y se extiende a toda la sociedad. “Significa respeto a la autodeterminación de un individuo y a su libertad individual”.
A modo de corolario, la directora del PUB de la UNAM rememoró que en México somos laicos, lo que significa que cada quien tiene la religión que quiere. Entonces, “otorga libertad de religión y significa que no vamos a incluir a las religiones en la legislación. Con eventos como este queremos llegar a acuerdos y las creencias se creen, no se debaten, así que no se pueden imponer creencias a la ley, sobre todo algunas como la que dice que mi vida no me pertenece”, razonó.















