Bernardo López

Son tiempos convulsos en el cual está emergiendo el nuevo orden mundial, donde a la clase política lo que más le conviene es actuar de manera pragmática y dejar de lado las ideologías para sortear los vendavales que provocarán las decisiones que tome el gobierno de Estados Unidos.

En México se está gestando una relación de cordialidad entre la mandataria Claudia Sheinbaum Pardo y su homólogo Donald J. Trump, con el objetivo de lograr una migración ordenada así como erradicar el tráfico de drogas hacia la Unión Americana.

La doctora Sheinbaum dio clases de estrategia y diplomacia a chinos y canadienses, quienes no pudieron mover los hilos de la política y prefirieron el enfrentamiento mediático en el caso del anuncio de los aranceles a sus productos.

En los intercambios de mensajes entre los mandatarios, Trump resaltó el trabajo duro y la cooperación de Sheinbaum para contener la migración ilegal y la introducción ilegal de fentanilo, lo que permitió aplazar la imposición de aranceles a los productos mexicanos.

Sin duda alguna la bala que rozó la oreja del republicano cambió el rumbo de la historia del mundo, pues la supervivencia del candidato presidencial tiene como consecuencia el aplazamiento, por un tiempo, que las grandes potencias se aventuren a una Tercera Guerra Mundial, la cual muy probablemente sería termonuclear y de la que nadie sobreviviría.

Aunque ese fatídico día se retrasó no significa una abolición, pues Europa comienza a despertar de su letargo militar y comienza a hablar de su rearme nuclear para buscar su propia defensa: ¿en verdad quieren ser de nuevo escenario de otra matanza masiva?

Por el momento, Trump frena la escalada en el conflicto que se suscita en el oriente de Ucrania, donde los gobiernos de Kiev y Moscú mantienen enfrentamientos militares por el control de una región que manifestó su independencia en 2014.

Son tiempos de pragmatismo, donde no caben ni las derechas ni las izquierdas, y los acuerdos que se logren no tendrán como base las ideologías, que en el caso de México podrían ser bilaterales con  Estados Unidos: el TMEC ya fue sepultado por Trump.

De igual manera, México debe defender sus intereses sin depender de terceros, sobre todo de Canadá, un país que no ha tenido la cordialidad de tratar bien a los mexicanos y a pesar de todo el oro y la plata que sustraen de nuestro país.

El trabajo de la mandataria Claudia Sheinbaum Pardo se refleja en las miles de personas que se dieron cita en el Zócalo de la Ciudad de México para respaldar sus acciones en defensa del país, aunque no debe confiarse porque cada mes puede haber un nuevo reto por resolver, aunque ya demostró que cuenta con toda la pericia para salir victoriosa.