Luis Mena Pantoja
A fin de escuchar de primera mano las experiencias de personas de talla baja y expertos en la materia, para identificar las acciones que el Congreso de la Ciudad de México debe emprender, la Comisión de Uso y Aprovechamiento del Espacio Público, presidida por la diputada Miriam Saldaña Cháirez, realizó el foro “Hacia una ciudad incluyente. Personas de talla pequeña y su accesibilidad al espacio público”.
La legisladora del grupo parlamentario del PT resaltó la importancia de ver a las personas usuarias de la vía pública como parte de una comunidad diversa, con múltiples actividades y necesidades que requieren soluciones específicas en cada etapa de la vida, entre las que están la movilidad y el acceso a los espacios urbanos, tales como parques, plazas, calles, banquetas, mercados, estaciones de transporte y otros sitios abiertos a toda la población.
“Sin embargo, no siempre se garantiza el acceso equitativo para todos los habitantes, como es el caso de las personas de talla baja”, afirmó la congresista Saldaña Cháirez.
Puntualizó que este foro se llevó a cabo con el objetivo escuchar de primera mano las experiencias de personas de talla baja y expertos en la materia “para identificar con mayor claridad las acciones que el Congreso local debe emprender para lograr una ciudad verdaderamente inclusiva, en la que todos los habitantes puedan desplazarse libremente y disfrutar del espacio público en condiciones de igualdad”.
Por su parte, la diputada Diana Sánchez Barrios (Asociación Parlamentaria Mujeres por el Comercio Feminista e Incluyente) subrayó la necesidad de que las y los legisladores capitalinos tengan un panorama más amplio en materia de derechos humanos, “se requiere legislar en favor de la población de talla baja en la capital del país, por ello he hecho un punteo de todas esas necesidades que se padecen, ya que, además, es como si vivieran en una violencia sistemática”.
La presidenta de la Fundación Gran Gente Pequeña de México, Guadalupe Gómez López, expresó que hay aproximadamente 450 tipos de personas con la condición de talla baja. Planteó que deben contemplarse en los centros escolares adecuaciones para las mesas, sanitarios y respaldos, para que no sean excluidas las personas con esta condición.
Alejandra Ramírez Martínez, integrante de dicha fundación, expuso que se tiene una deuda histórica en materia de inclusión y accesibilidad de las personas de talla baja, ya que a pesar de los avances en legislación y derechos humanos, en México se carece de una política pública que garanticen su inclusión, por lo que siguen enfrentando obstáculos que van desde la falta de accesibilidad en el transporte y espacios públicos, hasta la discriminación laboral y educativa.
La activista Mariana del Carmen Ramírez Duarte indicó la importancia de la accesibilidad, al ser relevante para tener una vida digna y plena. Recordó que en el estado de Michoacán ya se tiene, desde el 2022, la Ley del Escalón Universal, que plantea la accesibilidad para las personas de talla baja, y obliga a las instancias públicas y privadas a cumplir con esta norma.
Ángel Alfredo Vázquez Ríos, integrante de la Fundación Gran Gente Pequeña de México, agregó que este tipo de foros “son un paso muy importante hacia una ciudad más incluyente, pero aún hay un largo camino por recorrer. Como persona de talla baja, he experimentado a lo largo de mi vida, las barreras que esta ciudad impone, desde la dificultad de la movilidad en el transporte público, hasta imposibilidad de alcanzar objetos en lugares cotidianos como ventanillas en sucursales bancarias”.
Jesús Emiliano López, también integrante de la fundación, resaltó que “la inclusión no debe de ser un privilegio, sino un derecho garantizado para todos. Las barreras de accesibilidad, no sólo afectan la movilidad sino también la autonomía, la accesibilidad a la educación, al empleo y a la salud mental. Pero la accesibilidad no sólo implica modificaciones físicas. La falta de adecuaciones en espacios públicos, envía un mensaje claro: no pertenecemos a este entorno”.
Anel Guadalupe Salgado Franco, joven estudiante de Psicología e integrante de la agrupación Somos Pequeños Veracruz, reflexionó que la gente pequeña enfrenta “un mundo de gigantes”, e informó que aproximadamente una de cada siete mil personas nace con talla baja.
El doctor Luis Benjamín García Velasco, traumatólogo y ortopedista, quien es padre y abuelo de personas de talla baja, expuso que una persona de talla baja es aquella que al final de su crecimiento mide menos de 1.40 metros, y que éstas cumplen con las condiciones que marca la OMS para ser consideradas personas con discapacidad, por su déficit corporal, limitación en su participación y restricción en sus actividades sociales.















